La Conferencia Episcopal celebra el próximo 20 de noviembre elecciones a secretario general y el futuro prelado desliza su voluntad de no seguir
BADAJOZ/MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
El actual secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo, que será ordenado obispo de Ávila el próximo 15 de diciembre, ha avanzado este martes 6 de noviembre, tras conocerse su nombramiento, que quiere "ser obispo para todos" y "servir a todos", así como "llevar a la práctica ese servicio" entregándose en su vida "a tiempo completo" a su diócesis de Ávila.
Precisamente, el próximo 20 de noviembre en el marco de la Asamblea General de la CEE que se celebra entre el 19 y el 23 de este mes, se celebrarán elecciones al cargo de secretario general de los obispos españoles que ahora ostenta Gil Tamayo.
En otras ocasiones, el cargo de secretario y portavoz lo ha ostentado también un obispo, por ejemplo Juan Antonio Martínez Camino, que ocupó el puesto entre 2003 y 2013 y en 2007 fue nombrado obispo auxiliar de las archidiócesis de Madrid y titular de Bigastro.
Preguntado sobre si seguirá siendo el portavoz de la Conferencia Espiscopal, José María Gil Tamayo ha afirmado que se "debe" a su diócesis "en primer lugar". "Y es a ella a la que quiero dedicar todo mi tiempo y es para mí lo primero, con lo cual yo creo que en lo que estoy diciendo va implícito cuál es mi deseo", ha sostenido.
En este sentido e interpelado por su valoración por su etapa en la Conferencia Episcopal, ha expuesto que "no" le toca a él "hacer valoraciones" sino a los demás y "sobre todo los ojos de Dios", aunque sí ha asegurado que "no" ha querido "otra cosa que servir" y que "seguro" que se ha "equivocado en algunos momentos", pero que "no ha sido con mala intención" sino "con el deseo de servir siempre".
"Siguiendo las pautas del Papa Francisco hemos querido ser, y se plasma en su plan pastoral, una Iglesia en misión al servicio de la Iglesia, una Iglesia misionera, una Iglesia que anuncie aquí ahora en la situación española el Evangelio con nuevo brío", ha abundado.
SER "BUEN" CURA Y OBISPO
En su intervención en una rueda de prensa en Badajoz tras conocerse el nombramiento, José María Gil Tamayo ha querido dar las gracias al Papa por la "confianza" depositada en su persona, sobre lo cual se ha mostrado "consciente" de sus "limitaciones" tras 38 años como cura y de que "no" quiere "ser otra cosa sino un buen cura, siendo buen obispo" para sus diocesanos y al "servicio de la Iglesia". De hecho su lema episcopal será 'No he venido a ser servido, sino a servir'.
"La tarea que me encomienda la Iglesia me sobrepasa, me da mucha confianza primero que voy a una diócesis ejemplar, una diócesis cargada de una gran historia y, sobre todo, tengo realidades vivas en esta diócesis eclesiales también, educativas, de compromiso, de tantas personas en la vida consagrada", ha reconocido, para señalar la "impronta" del carmelo de Teresa de Jesús y la "tradición de vida espiritual en la cumbre de la mística española" de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.
Así y el saber de "tantas personas" que sabe que están rezando le "anima" y le "ayuda", así como que en "esta carga que es la del buen pastor" quiere parecerse a Jesús, por lo que ha indicado que el citado lema escogido es "profundamente evangélico" y que se trata, "no solo de ponerlo en un escudo o llevarlo o decirlo de palabra", "sino sobre todo cumplirlo", por lo que necesitará la ayuda de los demás "para servirles como quieren ser servidos".
También ha querido dar las gracias al obispo de Ávila, don Jesús García Burillo, que ha "pastoreado" durante 15 años dicha comunidad cristiana "de manera ejemplar, cercana a la gente y con gran sabiduría", al tiempo que ha afirmado que Monseñor Renzo Fratini, Nuncio en España, le comunicó el 22 de octubre la noticia de su designación por el Papa y que quiere trabajar en una Iglesia "llamada a ser" tanto misionera como evangelizadora.