El Papa, ovacionado en el hemiciclo del Congreso - VERONICA POVEDANO / CONGRESO
MADRID, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -
León XIV finalizará este viernes 12 de junio su visita apostólica a España, que le ha llevado a Madrid, Cataluña, Canarias. A falta e su última jornada en Tenerife, el Papa ha dejado multitud de mensajes a la sociedad española, y para Europa y el mundo, pero uno principal: respetar la dignidad de todas las personas y ponerlas en el centro de todas las cosas.
Robert Prevost también ha criticado la polarización, llamado a la unidad y a la búsqueda de la paz y a la acogida de los migrantes, además de criticar el aborto y la eutanasia y llamar "plaga" a los abusos en la Iglesia.
En Madrid, durante su presencia hitórica en el Congreso de los Diputados, hizo un llamamiento al diálogo, al cuestionar la "descalificación permanente" y pidió "límites para el poder" y recibió la ovación más larga de la historia. A su vez, invitó a los diputados a "desarmar el lenguaje" porque "la firmeza no exige desprecio; la discrepancia no conlleva humillación".
"Sin confundir el plano jurídico con el moral", abogó por "una justa delimitación del poder público" y por "límites morales del poder". También solicitó que la defensa de la vida humana no fuera "una cuestión parcial ni un interés confesional" ya que "es una meta de civilización". También ante las cámara legislativas criticó el aborto y la eutanasia y defendió la acogida de los migrantes.
Ya el sábado, en la recepción en el Palacio Real, se había apelado a la reconciliación. "Vengo entre ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas de esta nación", dijo.
A LOS JÓVENES: "SED CONSTRUCTORES DE PAZ"
Un día después, en la Misa del Corpus Christi en la Plaza de Cibeles, Robert Prevost instó a que la religiosidad histórica de España no sea un "museo del pasado" sino una "escuela de fe" e invitó a los españoles a "comprometerse personalmente en la construcción del bien común". Por la noche del sábado, en la Vigilia con los jóvenes, el acto en el que probablemente más improvisó, les dijo: "Vosotros podéis cambiar la historia, hacedlo con el amor".
Mientras, en el acto 'Tejes Redes', con representantes de la cultura y la sociedad civil, reivindicó la huella de la fe cristiana en Europa y recuperó el emblemático grito de San Juan Pablo II, retomado por Benedicto XVI y Francisco, predecesores de Robert Prevost: "No temáis. ¡Abrid de par en par las puertas a Cristo! Jesucristo no nos quita nada y nos da todo".
El lunes por la tarde, en un acto en el Santiago Bernabéu con la Iglesia Diocesana de Madrid, uno de los últimos de su periplo en la capital de España, mostró su euforia por la acogida: "¡Hoy, la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre"!, dijo en el encuentro en el que por fin Bad Bunny pudo saludarle.
Y en la visita a CEDIA, el centro Cáritas Madrid en el barrio de Lucero, llamó, "como un madrileño más", a "mirar a los ojos" a las personas que sufren.
Antes de aterrizar en España, durante su viaje en el avión, León XIV hizo un llamamiento "al respeto por cada ser humano" durante una breve intervención ante los periodistas antes de aterrizar en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
"PLAGA" DE LOS ABUSOS
El Papa dejó la "plaga" de los abusos sexuales en la Iglesia para su reunión con los obispos españoles, y ese mismo lunes se reunió con seis. Pidió responder con "escucha", "verdad", "justicia" y "reparación" a quienes "han sido heridos precisamente por quienes debían cuidarlos, incluso por miembros del clero".
Por la tarde, durante la oración y homenaje a la Virgen de la Almudena en la catedral homónima, el Papa pidió derribar muros que "dividen, alejan y aíslan" para conseguir edificar "algo nuevo y hermoso".
Ya en su último acto en Madrid, antes de partir a Barcelona, durante un encuentro con voluntarios en Ifema defendió la "levadura de la gratuidad" frente a "la lógica del interés y el lucro".
USA EL CATALÁN EN CATALUÑA
La segunda parte de su viaje, en Cataluña, estuvo marcada por la polémica sobre si iba a hablar en catalán y cuánto: sus discursos han empezado en catalán y han incluido otras frases en esta lengua. También ha hablado en catalán, incluso con frases hechas, al dirigirse informalmente a los fieles sin guion.
Durante estas palabras fuera de guion, ha ido agradeciendo la asistencia de los fieles y les ha instado a vivir unidos en la fe, además de improvisar guiños, como desearles "buon pranzo" (que coman bien) y decirles que, si lloviera este jueves, es más importante el sol de la fe.
UNIDAD Y ACOGIDA
Durante la homilía del martes en la Catedral de Barcelona, el Pontífice llamó a los barceloneses y catalanes a ser "constructores de unidad" ante un mundo desgarrado por guerras y divisiones.
En la Vigilia de oración en el Estadi Olímpic, ha pedido que "este país sea un espacio acogedor para todos, donde cada uno es respetado en su dignidad de personas y amado por lo que es". También pidió afrontar todos la violencia contra la mujer y el feminicidio y reclamó proteger la salud mental. "Cada vez más amenazada en el contexto de sociedades que se consideran avanzadas. Es una señal de que hay algo profundamente erróneo en una cierta idea de crecimiento que somete a las personas a presiones, expectativas y tensiones que comprometen equilibrios fundamentales", dijo.
En la visita a presos de Brians 1 (la primera visita papal a una cárcel española), les trasladó confianza: "Recordad que los errores de la vida no determinan la identidad de una persona". Y añadió que el pasado no condena el futuro.
APARCAR MURMURACIONES Y CALUMNIAS
En la Abadía de Montserrat, Robert Prevots propuso aparcar palabras hirientes, el juicio inmediato, murmuraciones y calumnias: "Aprendamos a custodiar y a cultivar el amor en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos y en las comunidades cristianas", y ha asegurado que Jesús muestra ese camino.
En la iglesia de Sant Agustí (su orden) ante entidades sociales pidió no normalizar "la soledad y el abandono" y destacó el esfuerzo y dedicación de las entidades diocesanas de caridad y asistencia.
Durante la homilía de la misa en la Sagrada Família, subrayó que "la ciudad condal y toda Cataluña se reúnen en este templo, signo también de unidad y de concordia, y alzan su mirada para encontrarse con el rostro de Dios". "No podemos creer en Jesús y promover la guerra. No podemos creer en Jesús y matar al inocente. No podemos creer en Jesús y abandonar a quien sufre, a quien llora, a quien huye de la miseria", añadió.
GRAN CANARIA: "LA DIGNIDAD NO TIENE PASAPORTE"
En su primera jornada en Gran Canaria, cumpliendo el soñado viaje que no pudo realizar su predecesor Francisco, el Papa ha pedido desde el muelle de Arguineguín que Europa haga un "examen de conciencia". "La dignidad no tiene pasaporte", ha subrayado para añadir: "No podemos acostumbrarnos a contar muertos. La dignidad humana no tiene pasaporte ni pierde valor al cruzar una frontera", ha remarcado.
Posteriormente, el Papa ha definido a los canarios un pueblo "sin límites ni fronteras" que está dispuesto a despedir con una lágrima a los que se van y a recibir "con los brazos abiertos a los que llegan", según ha expresado este jueves durante el encuentro celebrado en la Catedral de Santa Ana de Las Palmas de Gran Canaria.
Ya por la tarde, el Papa ha rezado "por los hermanos y las hermanas que han perdido la vida en el mar" y ha pedido mantener "vivos" los "sentimientos de humanidad, misericordia y compasión", durante la misa que ha celebrado en el Estadio de Gran Canaria, en Las Palmas de Gran Canaria.