El Rey Felipe VI despide al Papa León XIV, - Casa de S.M. el Rey
MADRID, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Papa León XIV ha repasado este miércoles 17 de junio los momentos más destacados del viaje apostólico a España, que tuvo lugar del 6 al 12 de junio, durante la audiencia general en la Plaza de San Pedro, donde ha apuntado que vio en la bienvenida festiva del país señal de una necesidad de "una unidad no ideológica".
El Pontífice ha subrayado la necesidad de palabras de esperanza para una humanidad marcada por las "consecuencias negativas de un modelo de desarrollo engañoso" y ha recordado los testimonios escuchados y la Misa presidida en la Basílica de la Sagrada Familia, "símbolo del encuentro entre culturas tradicionales y contemporáneas, como una experiencia que indica un camino a seguir para todo el continente europeo", según ha informado Vatican News.
Asimismo, ha destacado los rostros particulares que "transmiten una necesidad universal": "Los de los niños, con su valiente inconsciencia; los de las víctimas de abusos, en busca de escucha y justicia; los de los encarcelados, de los migrantes, de los jóvenes inquietos y soñadores".
Es en este mosaico de humanidad donde el Papa León XIV ha reconocido un deseo común, "volver a encontrarse unidos en torno a un fundamento auténtico y duradero, capaz de ir más allá de las ideologías y los intereses partidistas".
Una necesidad que, según ha apuntado, "emerge con fuerza en un mundo marcado por las consecuencias negativas de un modelo de desarrollo engañoso y en una Europa llamada a redescubrirse, como la Basílica de la Sagrada Familia que entrelaza tradición y contemporaneidad, realidad actual, no superada".
El Pontífice ha agradecido al pueblo español, al Rey, a las autoridades civiles y a la comunidad eclesial por "la festiva acogida recibida en un país que ha experimentado notables cambios sociales y culturales".
Recuerda, por tanto, como lo ha hecho varias veces en sus discursos en tierras ibéricas, el tema de la unidad, "capaz de superar divisiones y contraposiciones", subrayando que es tarea del Papa declinar este servicio en las diversas situaciones eclesiales y sociales de las Naciones visitadas.
"Considero que manifiesta la necesidad generalizada de encontrarse unidos sobre un fundamento verdadero y profundo, ni ideológico ni de interés parcial. Ese fundamento que solo Cristo, en última instancia, puede asegurar, y que el Evangelio, a través de las necesarias 'inculturaciones', puede transmitir en la vida de los pueblos. Puede hacerlo porque su mensaje responde plenamente a ambas exigencias: la búsqueda de la verdad y la sed de justicia", ha manifestado.
León XIV ha recordado los grandes encuentros en las catedrales y en los modernos estadios, así como el rezo del Rosario en la Abadía de Montserrat y la Misa en la Basílica de la Sagrada Familia.
"Este encuentro entre lo antiguo y lo moderno, entre la tradición católica y la cultura contemporánea, me ha hecho percibir en vivo el carácter propio de Europa, su riqueza inestimable, como una realidad actual, no superada. Se trata de un patrimonio que debe custodiarse con esmero, para poder invertirlo en el mundo global de hoy con sus desafíos de época: la paz, la ecología integral, el desarrollo equitativo y sostenible, el respeto a la dignidad humana", ha subrayado.
El Pontífice destaca además la continuidad a la hora de afrontar dichos desafíos, desde el Concilio Vaticano II hasta su primera encíclica, Magnifica humanitas. "He captado, a través de los diversos encuentros, la necesidad de escuchar en la voz del Papa el Evangelio de la esperanza para esta humanidad nuestra de hoy, duramente probada por las consecuencias negativas de un modelo de desarrollo engañoso", ha puntualizado.
TESTIMONIOS DE LOS MIGRANTES EN CANARIAS
El Papa se ha detenido también en el valor de los testimonios recogidos durante el viaje, en particular los de los migrantes alojados en los centros de primera acogida de las Islas Canarias, que le han ofrecido una "clave de lectura global". Una perspectiva que nace tanto de la posición geográfica del archipiélago como de la experiencia de la Iglesia local, al lado de numerosos migrantes forzosos procedentes sobre todo de África.
"Sabemos que el fenómeno migratorio es complejo y que requiere planes de acción orgánicos y concertados. Pero esta clave de lectura abre una perspectiva diferente y más amplia: nos hace comprender cómo estamos llamados a releer el Evangelio en el mundo de hoy, intercambiando los dones de nuestras respectivas culturas, y en particular los frutos producidos en ellas por la fecundidad del mensaje de Cristo", ha señalado.
Uno de ellos, ha especificado León XIV, es el espíritu de fraternidad que "anima el diálogo y el intercambio recíproco de valores, un camino que no es fácil, pero que es capaz de conducir a la civilización del amor".
El Pontífice ha concluido exhortando a "alzar la mirada", siguiendo la estela del lema del viaje apostólico, y ha invitado a mirar al prójimo, a la gente y al mundo "con los ojos de Dios", es decir, con amor, respeto y compasión.
Tras la catequesis, en los saludos a los fieles de lengua italiana, el Papa ha dedicado un pensamiento a los jóvenes que se enfrentarán a los exámenes, exhortándoles después a aprovechar al máximo el periodo estival ya a las puertas, "tiempo de turismo y de peregrinaciones, de vacaciones y de descanso", viviendo "útiles experiencias sociales y religiosas".
Dirigiéndose a los fieles polacos, el Pontífice ha recordado las celebraciones del 30º aniversario de la reactivación de la Acción Católica en el país, que tuvo lugar gracias a la inspiración de Juan Pablo II, quien la definió como una "escuela de fe".