MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -
Con el propósito de mostrar al público una pincelada de los muchos tesoros de las colecciones científicas que posee, el Museo Nacional de Ciencias Naturales ha organizado la exposición 'Mirada al Interior', en la que se recuperan piezas que llevaban tiempo sin ver la luz y que resultan únicas, como el ejemplar disecado de antílope sable más grande jamás capturado.
Partiendo de la historia de este museo, la muestra hace un recorrido por las expediciones científicas más laureadas y por los nombres más destacados desde la creación del primer Real Gabinete de Historia Natural --puesto en marcha en tiempos de Carlos III-- hasta la actualidad.
Asimismo, dedica un apartado especial a las piezas más notables de la taxidermia de los hermanos Luis y José María Benedito, que según explicó la vicedirectora de Investigaciones del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Marian Ramos, fueron "los primeros que introdujeron el concepto de biología de los animales" en sus maquetas, en las que reconstruían sus hábitos de vida, reproducción y alimentación.
La exposición, que de momento no tiene fecha de término, se completa con otros importantes ejemplares como el lobo marsupial, una especie que se encuentra ya extinguida, parte del archivo histórico, maquetas geomorfológicas, lapidarios y fósiles.
A pesar de la importancia de las piezas expuestas, éstas sólo suponen una pequeña parte de los 8 millones de ejemplares, 3.600 de ellos naturalizados, que posee el museo. Al respecto, Ramos achacó a la "falta de espacio" el hecho de que gran parte de las colecciones tengan que permanecer ocultas.