La tasa de dependencia alcanza el 29% en España en 2018 y se sitúa por debajo de la media europea, según el IEE

La tasa de dependencia alcanza el 29% en España en 2018 y se sitúa por debajo de
EUROPA PRESS
Actualizado 21/03/2019 18:22:59 CET

MADRID, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

La proporción de personas con edad avanzada, dependientes de la población en edad de trabajar, ha alcanzado un 29,2% en España en 2018, una cifra que ha ido en aumento durante los últimos años, ya que en 2008 se situaba en un 23,8%.

Así lo ha dado a conocer este jueves 21 de marzo el Instituto de Estudios Económicos (IEE), que ha realizado un análisis a partir de datos sobre 'Old-age-dependency ratio' de Eurostat Database, actualizado a 26 de febrero de 2019.

"Durante los últimos años ha aumentado la proporción de personas mayores de 65 años respecto de la población en edad de trabajar. La llamada tasa de dependencia de la población con edad avanzada es un indicador importante relacionado con las pensiones, los servicios sanitarios y sociales de un grupo de población cada vez mayor", ha explicado el Instituto.

En este sentido, el IEE ha detallado que en el conjunto de países de la UE-28, la tasa de dependencia ha alcanzado un promedio del 30,5% en 2018, frente al 25,5% correspondiente al año 2008. No obstante, las cifras varían entre los Estados miembros de la Unión Europea, con países como Italia, Finlandia y Grecia que están cerca del 35% y otros que cierran la clasificación en torno a un 21%.

De este modo, el país con la mayor proporción de personas mayores de 65 años es Italia con un 35,2%, seguido de Finlandia y Grecia, ambos por encima del 34%, mientras que Portugal y Alemania están en torno al 33%. Suecia y Francia están, junto con Letonia, por encima del 31%, al tiempo que Croacia y Estonia también superan el promedio europeo.

Finalmente, diecisiete países de la Unión Europea se quedan por debajo de la media. Bélgica y los Países Bajos cuentan con una tasa similar a la española, en torno al 29%, mientras que las tasas se sitúan por debajo del 25% en Chipre y Eslovaquia, siendo Irlanda y Luxemburgo los dos países con las cifras más bajas en le UE-28.