Publicado 18/04/2020 19:22CET

El Vaticano dona respiradores a hospitales de Siria, Jerusalén y Belén y equipos de diagnóstico a Gaza

   ROMA, 18 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El Vaticano ha donado respiradores a hospitales de Siria, Jerusalén y Belén y equipos de diagnóstico a Gaza para que esas zonas puedan afrontar la pandemia y asistir mejor a las personas contagiadas por coronavirus.

   Según ha informado la oficina de prensa del Vaticano, la donación ha sido canalizada a través de la Congregación para las Iglesias Orientales que ha instituido un fondo de emergencia siguiendo las instrucciones del Papa, tras la solicitud de las nunciaturas apostólicas. Además, está en estudio las peticiones de ayuda provenientes de otros lugares.

   Se trata en concreto de diez respiradores pulmonares que serán enviados a tres hospitales de Siria, en colaboración con la Fundación AVSI, una de las organizaciones internacionales que operan en ese país y que colabora con tres centros en el proyecto Hospitales abiertos.

   La asistencia para combatir en los centros hospitalarios la infección también llegará a Tierra Santa. El Vaticano ha donado a su vez tres respiradores que serán destinados al hospital San Giuseppe de Jerusalén. Por su parte, Gaza recibirá equipos para realizar la prueba diagnóstica y se ofrecerá una "contribución extraordinaria" al hospital Holy Family de Belén, según ha informado el Vaticano.

   Por otro lado, la Congregación para las Iglesias Orientales ha garantizado la ayuda que cada año destina a las escuelas y a las universidades católicas y a los programas de apoyo a los desplazados de Siria e Irak y a los refugiados en Líbano y Jordania. Si bien, según ha apuntado el Vaticano, se esté viviendo un momento de "incertidumbre económica".

   De este modo, la Congregación para las Iglesias Orientales ha instituido un Fondo de Emergencia siguiendo las directrices del Santo Padre cuyo objetivo es "no dejar solos a quienes sufren* y a los más pobres en la lucha contra la emergencia mundial causada por el coronavirus.

   La contribución llega gracias a la colaboración de la asociación católica para Oriente Próximo (CNEWA) y otras agencias que componen la Reunión de Obras de Ayuda a las Iglesias Orientales (ROACO), lo que permitirá garantizar algunas donaciones.

   Además también se contará con el dinero que sea recabado durante la tradicional colecta en favor de los cristianos de Tierra Santa que se celebra normalmente en viernes Santo, pero que ha sido aplazada hasta septiembre para que no se vea afectada por la situación de emergencia sanitaria y económica que ha provocado la pandemia de coronavirus.

   El Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, el cardenal Leonardo Sandri, hizo hincapié este año en la importancia de que los católicos sean "solidarios". "Tierra Santa es el lugar físico en el que Jesús ha vivido esta agonía y este sufrimiento transformándolos en acción redentora gracias a un amor infinito", señaló el cardenal Sandri en una carta firmada el pasado 26 de febrero de 2020, Miércoles de Ceniza.

   La tradición de la colecta comenzó en 1974, en vísperas del Jubileo y en pleno clima de la renovación postconciliar de la Iglesia, cuando el Papa Pablo VI invitó a los católicos de todo el mundo a ofrecer una ayuda concreta a las iglesias de esta región tan azotada, con su Exhortación Apostólica Nobis in ánimo.