Helicóptero durante las labores de extinción de un incendio forestal, a 14 de junio de 2026, en Grado, Asturias (España). - Imanol Rimada - Europa Press
MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -
El director del Departamento de Conservación de WWF España, Enrique Segovia, ha reclamado un Plan de Acción Integral de Prevención y Adaptación a los Incendios Forestales basado en tres ejes: incrementar la resiliencia del territorio, minimizar la vulnerabilidad de las personas y reducir la siniestralidad. "El Gobierno tiene que hacer su parte, pero también las CCAA, las empresas, las personas, etc., ya vivan en el media rural o en el urbano. Esto es algo que nos afecta a todos", ha recalcado.
En rueda de prensa celebrada este jueves, durante la presentación del informe anual de WWF España sobre incendios forestales que lleva por título 'Incendios extremos: el reto de adaptar el territorio', se ha revelado que actualmente se dedican el 78% de los recursos a la extinción (entre 600 y 700 millones de euros al año) frente a un 12% destinado a la prevención, la gestión forestal y la adaptación del paisaje (180 millones de euros al año).
Por ello, Segovia ha propuesto aumentar la inversión en prevención y adaptación del territorio; identificar y cartografiar las zonas de alto riesgo de incendio (ZARI) y las zonas estratégicas de gestión (ZEG) donde concentrar las actuaciones preventivas; e impulsar los mosaicos agroforestales apoyando especialmente actividades como la ganadería extensiva o los cultivos tradicionales.
También ha abogado por gestionar anualmente como mínimo el 1% de la superficie forestal a escala nacional; impulsar un Plan Nacional de Restauración ecológica ambicioso; y avanzar hacia una cultura de convivencia con el fuego basada en la prevención de los incendios, generar una cultura de riesgo y de conexión con el medio rural.
A su vez, ha aconsejado blindar la interfaz urbano-forestal mediante planes de autoprotección; establecer una metodología nacional homogénea de evaluación y planificación desde una perspectiva de gobernanza colaborativa; y trabajar en una financiación adecuada para la resiliencia territorial y en una política de fiscalidad verde basada en "quien contamina paga y quien conserva recibe".
Por último, ha animado a conocer mejor las causas y las motivaciones de los incendios, mejorar la eficiencia en la identificación de causantes, así como en la aplicación efectiva de sanciones y condenas.
Por su parte, la técnica especialista en incendios forestales de WWF España, Lourdes Hernández, ha recordado que el 80% de las 355.000 hectáreas que se quemaron en el país el año pasado ardieron en apenas dos semanas en agosto. Además, el número de grandes incendios forestales --aquellos que afectan a más de 500 hectáreas-- fue "absolutamente disparatado": se registraron 65, cuando la media al año era de 23.
La severidad de estos grandes incendios fue "mucho mayor" de lo visto hasta ese momentos, con "picos de simultaneidad" en los que hubo 18 grandes fuegos al mismo tiempo. Esto desembocó en un "drama social", con víctimas mortales y pueblos destruidos. "Estos incendios ya no son solamente un problema forestal, sino que se están convirtiendo en auténticas emergencias civiles que están poniendo en riesgo la vida de las personas", ha advertido Hernández.
Frente a la reducción de años anteriores, la media de la superficie quemada aumentó un 8% en 2025. Según la experta, España se arriesga a que para finales de siglo la superficie quemada pueda duplicarse. En concreto, el año 2025 dejó 355 000 hectáreas arrasadas y 63 grandes incendios forestales. En solo dos semanas se quemó el 90 % del total anual, dejando 8 fallecidos, 79 heridos y 42.000 personas evacuadas de sus hogares, según WWF.
LOS INCENDIOS EXTREMOS SON 'INAPAGABLES'
Con estos datos, la portavoz de WWF España ha incidido en que "el problema" no son los incendios, sino los incendios extremos y que cada vez se registran más siniestros de este último tipo, que achaca al cambio climático y al abandono rural. "Cada vez hay más probabilidades de que cuando se declara un incendio éste desemboque en un incendio 'inapagable' por los operativos", ha avisado.
En este sentido, ha apuntado a que son los propios bomberos los que dicen que los incendios extremos son 'inapagables' y que tienen calculado que a partir de cierta intensidad --10.000 kilovatios por metro cuadrado-- no pueden siquiera entrar al fuego sin poner en riesgo sus vidas. "El incendio de la Sierra de la Culebra de 2022 fue de 90.000 kilovatios por metro cuadrado, nueve veces más, es un disparate", ha lamentado.
Debido a ello, ha opinado que aunque España tiene operativos de extinción muy eficaces --el 70% de los fuegos se apagan en fase de conato--, el país no puede poner el grueso de sus inversiones en la extinción ya que se está viendo que hay incendios que no se pueden apagar y éstos cada vez van a ser más habituales.
A su vez, Hernández ha incidido en que el 80% de la superficie afectada por incendios el año pasado se registró en Ourense, León, Zamora y Extremadura. Entre las soluciones que ha ofrecido, ha abogado por promover "más esfuerzo" en la gestión forestal. "Cuando se gestiona por debajo del 0,3% del territorio no se está logrando reducir el riesgo estructural a escala de paisaje. Para ello uno necesita intervenir en torno al 10% del territorio", ha incidido.
La portavoz de WWF España ha incidido en que crisis como los grandes incendios forestales están muy condicionadas por las condiciones climáticas al ser preguntada sobre si España sufrirá otra oleada de incendios como la de agosto de 2025. Sin embargo, el riesgo estructural en España "sigue igual al del año pasado", ha advertido.
En este sentido, también ha apuntado a que las CCAA han presentado sus planes de lucha contra incendios a lo largo del mes de junio en respuesta al Real Decreto aprobado por el Ejecutivo el año pasado por el que se aprueban las directrices y criterios comunes de los planes anuales para la prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales. Aún así, "todavía es muy pronto para ver el resultado de estos planes para el territorio".
A su vez, Segovia ha hecho referencia al Pacto de Estado contra la Emergencia Climática, presentado en septiembre del año pasado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras la oleada de incendios de 2025. Aunque señala que desde la sociedad civil se ha trabajado "intensamente" en mejorar el borrador, ha denunciado que hay "un bloqueo claro" en el Congreso que evita que avance su tramitación.