Actualizado 18/02/2011 19:31 CET

El ciclista Jordi Riera suministró sustancias prohibidas al menor que entrenaba

Operación Cursa
MOSSOS D'ESQUADRA

BARCELONA, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -

El ciclista Jordi Riera, uno de los siete detenidos en la operación desarrollada en Cataluña contra una trama de dopaje que vendía a culturistas y deportistas federados, presuntamente suministró sustancias a un menor de 17 años al que entrenaba.

El ciclista, de 32 años y vecino de Prats de Lluçanès, que corrió el Giro de Italia 2003 para el equipo Kelme --grupo implicado en varias tramas de dopaje--, presuntamente adquiría sustancias a otro de los detenidos y las suministraba a varios jóvenes, aunque por el momento solo se ha probado que uno de ellos era menor.

En la operación 'Cursa' han sido detenidas siete personas dentro de una trama que se encargaba de conseguir dopantes por tres vías: importaban desde Portugal --en muchos casos medicamentos falsificados--, los compraban en una farmacia de Andorra que a su vez los obtenía vía Internet, y los robaban de un centro hospitalario.

En declaraciones a los medios, el inspector de los Mossos d'Esquadra Jordi Domènech ha explicado que han tomado declaración a una decena de deportistas que podrían haber consumido dopantes, entre ellos el menor, que ahora ya tiene 18 años.

PRIMERA OPERACIÓN CON 'AMATEURS'

Según Domènech, se trata de la primera operación contra el dopaje desarrollada en Catalunya que afecta a deportistas 'amateur', ciclistas, atletas y nadadores, entre otros.

Muchos se dopaban tan solo para mantener o mejorar una marca, y para mejorar en competiciones no profesionales, un entorno deportivo en el que no acostumbra a haber tantos controles antidoping.

La trama utilizaba medidas de contravigilancia para evitar ser descubiertos y hacían los intercambios de sustancias por dinero con sus clientes en la calle, en centros comerciales y otros puntos que previamente acordaban.

La policía descubrió esta red de suministro de dopantes gracias a la denuncia de un ciclista profesional que había recibido un correo electrónico ofreciéndole sustancias, aunque según fuentes policiales no se ha detectado que el grupo operara de este modo para captar clientes ni que enviaran correos similares a otros deportistas.

De los siete detenidos, cinco han declarado ante el juez y han quedado en libertad con los cargos de tráfico de dopantes y asociación ilícita, y dos colaboradores han quedado pendientes de ser citados.

INYECTABA A CLIENTES

Uno de los arrestados, Miguel Ángel G.B., de 37 años y vecino de Gironella, consumidor y distribuidor de sustancias adquiridas en los gimnasios, en ocasiones inyectaba él mismo las sustancias a sus clientes si así se lo requerían.

Otro de los detenidos, Xavier B.T., de 27 años y vecino de Barcelona, se dedicaba a robar Eritropoetina (EPO) del servicio de hemodiálisis de un hospital en el que trabajaba un familiar suyo, y se lo suministraba a Miguel Ángel G.B.

Las sustancias intervenidas, 12.000 dosis, son anabolizantes, hormonas del crecimiento, estimulantes y hemoderivados, concretamente 46 jeringas precargadas con eritropoetina (EPO), 432 comprimidos y 200 centímetros cúbicos inyectables de clembuterol, veinte botellas del hemoderivado Solcoseryl y 32 centímetros cúbicos de trembolona.