'La Jolla' de California

San Diego surf
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Europa Press Turismo
Actualizado: viernes, 5 julio 2013 13:02

Por Celia Gilpérez

A las laderas del Monte Soledad y custodiada por enormes palmeras se alza 'La Jolla', un barrio a pocos minutos en transporte urbano de la ciudad de San Diego que rompe los esquemas californianos para ofrecer exclusivas playas, animales en libertad y espectaculares vistas panorámicas de la costa del Pacífico.

Plagada de mansiones, en la zona reina la bahía que le da nombre, una preciosa playa de aguas cristalinas en la que tomar el sol y practicar surf o buceo a un paso de unos visitantes muy especiales, las focas que disfrutan del sol a sus anchas sobre las rocas.

Caracterizada por su tranquilidad y privacidad, la vida de la urbanización se concentra en la Calle Prospecto, el particular 'Rodeo Drive' sandieguino, que 'regado' de Ferraris y Lamborghinis aglutina en menos de un kilómetro galerías de arte, joyerías, las mejores tiendas y los restaurantes de moda.

AQUÍ NACIÓ CALIFORNIA.

No obstante, si por algo se caracteriza San Diego es por sus contrastes. Unos minutos en autobús bastan para pasar del lujo al encanto del 'Old Town', considerado la "cuna" de California, ya que se trata del primer asentamiento permanente de españoles en el Estado.

En 1774 el padre Junípero Serra estableció en Presidio Hill la primera de las 21 misiones que se convertirían en la piedra angular de California, alrededor de la cual surgió un poblado de adobe que aún se mantiene en pie con su escuela, su capilla o su cementerio y por el que a día de hoy se puede pasear.

Además de las raíces españolas la zona conserva la influencia de México algo que queda plasmado en sus restaurantes en cuyas cocinas predominan las fajitas, los burritos o los frijoles, todo ello regado por tequila, por lo que se trata de una buena opción gastronómica para los amantes de la comida mexicana.

Aunque si lo que quiere uno es empaparse realmente de la cultura sandieguina, nada mejor que asistir a uno de los partidos de los San Diego Padres, el equipo de béisbol local que tiene su casa en Petco Park, un espectacular estadio en el que disfrutar, 'hot dog' en mano, de la animación de su religiosa mascota.

DE MÉXICO A ITALIA, PASANDO POR SEVILLA.

Ya en el centro de la ciudad, una de las visitas obligadas es Gaslamp Quarter, una zona victoriana restaurada que se ha convertido en el área de entretenimiento de la 'city' gracias a la cantidad de bares y restaurantes que alberga.

Sin embargo, la influencia multicultural de San Diego continúa presente en el centro con 'Little Italy', barrio habitado en el pasado por pescadores italianos, que se ha convertido en uno de los sitios de moda de la localidad californiana gracias a su pasta, sus heladerías, sus galerías de arte y sus numerosos eventos y festivales.

Todo ello sin olvidarse de Balboa Park, cuya inmensidad y belleza no deja indiferente a nadie y donde se aloja el Alcázar Garden, que debe su nombre a su similitud con los jardines del Alcázar de Sevilla por sus fuentes ornamentadas y su variada vegetación.

Una vez dentro del parque basta tomar el Paseo del Prado para adentrarse en el que podría ser el casco antiguo de cualquier capital de provincia española, de camino eso sí a alguno de los quince importantes museos que tienen cabida en este escenario tan especial.

OLAS DE CINE.

Otra de las visitas obligadas en San Diego es Coronado Island, cuya playa domina el cinematográfico Hotel del Coronado que en la gran pantalla recibió el nombre de Seminola-Ritz como escenario de la película 'Con faldas y a lo loco', protagonizada por Marilyn Monroe y Tony Curtis.

Su arena blanca, su inmensidad y la preciosa estructura del establecimiento y sus villas la han convertido en una de las playas preferidas para los recién casados, por lo que es normal ver decenas de parejas fotografiándose en sus rocas.

Una buena opción es alquilar una bicicleta o disfrutar verdaderamente del Océano Pacífico practicando algún deporte náutico, ya que la isla cuenta con puerto deportivo, además de con un campo de golf público.

Y para los apasionados del surf, nada mejor que la 'Wave House' un club de playa ubicado en Mission Bay en el que vibrar con la recreación de las mejores olas sin pisar el océano, una contradicción acompañada por música en vivo y fiesta en la playa junto al único simulador artificial de olas de Estados Unidos.

A UN PASO DE HOLLYWOOD.

La buena conexión tanto con México como con la Costa Oeste estadounidense hacen de San Diego una ciudad idónea para disfrutar de la playa y a la vez hacer alguna visita a Tijuana o a la cuna del cine, Los Ángeles.

Con apenas tomar un tranvía o el autobús urbano se puede llegar a la frontera con el país azteca, un trayecto que puede servir además para realizar algunas compras en Las Americas Premium Outlet con marcas como American Eagle, Banana Republic, Tommy Hilfiger, Ralph Lauren o Gap.

Asimismo, por unos 37 dólares (28,5 euros) se puede viajar a bordo del Amtrak Pacific Surfliner y en algo menos de tres horas 'plantarse' en Los Ángeles, no sin antes maravillar con las espectaculares vistas que ofrece el recorrido al bordear la costa californiana.

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