MADRID 17 Dic. (EUROPA PRESS) -
El restaurante Can Fabes, regentado por el fallecido cocinero Santi Santamaría durante tres décadas hasta su muerte en 2011, ha organizado una subasta de los objetos más emblemáticos del restaurante que han sido disputados en una puja entre amantes de la gastronomía y maestros de los fogones.
Àngels Serra y sus hijos Regina y Pau Santamaria ofrecieron más de 500 lotes y piezas únicas pertenecientes al restaurante con la intención de que otros establecimientos o amantes de la gastronomía puedan beneficiarse de ellos, según informaron en un comunicado.
La subasta se realizó en el restaurante Caelis del Hotel Palace de Barcelona y contó con la colaboración de los hermanos Roca, Martín Berasategui, Nandu Jubany, Romain Fornell, Quim Vila y Javier de las Muelas, entre otros.
Los familiares aseguraron que la subasta era un homenaje a la trayectoria del cocinero y desean que estas piezas "sigan vivas en otros restaurantes o casa de los amantes de la gastronomía".
Los precios de salida iban desde platos de seis euros a un carro rosbif de 23.000 euros. La pieza más valorada de la subasta ha sido, sin duda, la chaqueta de cocina de Santamaría, grabada con el nombre del cocinero y con sus tres estrellas.
Respeto a los lotes que han quedado sin comprador, los herederos de Santamaría decidirán si donan a alguna ONG o se los ofrecen a alguna escuela de cocina.
Santi Santamaria, que falleció en febrero del 2011 de un infarto en su restaurante de Singapur, había conseguido que el restaurante Can Fabes fuera uno de los establecimientos más premiados por la Guía Michelin.
Pero Can Fabes cerró sus puertas el pasado 31 de agosto a causa de falta de viabilidad económica del proyecto. Tras la muerte de su fundador, su hija Regina tomó las riendas del negocio, pero el 17 de julio la familia anunció el cierre del restaurante después de 32 años.