La urbanización en el litoral español ha crecido un 57% en los últimos 24 años, según Greenpeace

Barco Esperanza Puerto Malaga Greenpeace observatorio sostenibilidad
EUROPA PRESS/GREENPEACE
Publicado 10/07/2017 13:47:18CET

La organización señala 52 tramos costeros con "alto peligro" de desarrollo urbanístico futuro

MÁLAGA, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los procesos de urbanización situados en el litoral del territorio español han crecido un 57 por ciento en los últimos 24 años, según señala el informe 'Protección a toda costa' elaborado por Greenpeace y el Observatorio de la Sostenibilidad (OS). Las provincias que encabezan este incremento son Castellón (148%), Granada (146%), Valencia (118%), Cádiz (111%) y Almería (107%).

Según recoge el documento de la organización ecologista, únicamente un 27 por ciento de la costa española ostenta figuras de protección medioambiental. En este caso, las provincias con más espacios protegidos son Huelva (61%) debido a la presencia del Parque Nacional de Doñana, Tenerife (59,7%), Las Palmas (51,6%) y Baleares (48,8%).

El informe ha sido presentado este lunes en el barco 'Esperanza' de Greenpeace, atracado actualmente en el puerto de Málaga, por la responsable de la campaña 'Protección a toda Costa', Pilar Marcos; el director del OS y doctor en Ecología, Fernando Prieto; y el experto en Sistemas de Información Geográfica e integrante del OS, Raúl Estévez.

Según han detallado, el estudio analiza las 22 provincias costeras bajo tres indicadores: cuánto se ha construido en zonas de Dominio Público Marítimo-Terrestre (DPMT) debido por la Ley de Costas; cuánto se ha edificado en los diez primeros kilómetros de costa; y cuánto ha crecido la urbanización en el litoral desde 1993.

El primer indicador está encabezado por la provincia de Málaga, que ha construido en un 74,9 por ciento de DPMT; seguido de Cádiz (69,1%); Barcelona (68,9%); Valencia (66,7%); Alicante (64,3%); Castellón (47,5%); Girona (43,8%); Tarragona (40,3%) y Huelva (36,9%).

En el segundo, que han calificado como "la franja más codiciada por la industria turístico-inmobiliaria", se encuentran Barcelona, con un 31,7 por ciento de suelo construido en la franja costera de los primeros diez kilómetros; seguido de Alicante (21,9%); Málaga (20,5%); Cádiz (14,5%); Pontevedra (13,1%); Vizcaya (11,8%), Guipúzcoa (11,6%); Tarragona (11,5%) y Valencia (11,4%).

Según ha explicado Marcos, la organización "llevaba muchos años haciendo una radiografía del litoral llamada 'Destrucción a toda costa', y hemos creído pertinente hacer este informe ante los indicadores de que el mercado del suelo comienza a mostrar mayor dinamismo".

Al tiempo, ha añadido que las reformas legislativas como la de la Ley de Costas en 2013, la devaluación de impacto ambiental o las planteadas desde autonomías como la Ley de Suelo de Canarias; también han sido punto de partida de este estudio.

ALTO PELIGRO DE URBANIZACIÓN

Por su parte, Prieto ha señalado las fuentes de información usadas para este estudio: las imágenes del satélite Corine Land Cover, información propia de Greenpeace de los últimos 24 años, capas de información sobre espacios protegidos como la Red Natura 2000 a nivel de la Unión Europea, y la capa de DMPT publicada en abril de este año.

De esta manera, ha determinado que existen 52 franjas que tienen un "alto riesgo" de ser urbanizadas en un futuro próximo. En concreto, son aquellas que cuentan con buenos accesos como autovías, áreas cercanas a espacios protegidos "porque han un mayor interés de la especulación por situarse cerca"; donde se han construido equipamientos para futuras proyecciones urbanísticas; y edificios construidos bajo políticas urbanísticas sin control calificadas como "elefantes blancos", mostrando el ejemplo del hotel del Algarrobico en Almería o las obras del Puerto Mayor en la Manga del Mar Menor de Murcia.

Para Greenpeace y el OS, es "clave" que, ante un posible resurgir de la urbanización en el litoral, "no se cometan los errores del pasado y se pongan en valor las figuras de protección de la naturaleza", especialmente en las áreas que limitan con los parques naturales y que son "las más codiciadas por la industria turístico-inmobiliaria".

Así, el informe analiza las tendencias urbanísticas y las zonas que podrían sufrir la "alta presión" de este desarrollo debido a que cuentan o no con figuras de protección o se encuentran cercanas a zonas urbanizadas y bien comunicadas.

La costa de Águilas y Cabo de Cope en la Región de Murcia, las áreas adyacentes al delta del Ebro en Tarragona, Barreiros en Lugo, el Cap de Creus en Girona, la costa oriental de Fuerteventura, la costa norte de Gran Canaria, Formentera, Finisterre, el tramo entre Zumaia y Zarautz en Guipuzcoa, y Torre del Mar en Vélez-Málaga (Málaga) son algunos de los integrantes de esta lista.

ACCIONES Y DEMANDAS

Según refleja Greenpeace en las conclusiones del informe, los datos "demuestran la necesidad urgente de actuar para conseguir una protección efectiva del litoral", que han calificado como "degradado de manera definitiva" en amplias zonas del territorio nacional.

Así, han exigido poner en valor los espacios naturales del país, incidiendo en que la Red Natura 2000 "debe tener una gestión real" dentro de los planes de las administraciones autonómicas; blindar las zonas que aún están intactas; ampliar las escalas temporales de calificación y "no cada cuatro años"; cumplir las sentencias y leyes para que se desmantelen las construcciones ilegales o en desuso "para restaurar el espacio destruido"; mantener la calidad del medio ambiente como base para el turismo; y reconocer en los Presupuestos del Estado el impacto real del cambio climático en la costa.

ANDALUCÍA Y MÁLAGA

El informe de Greenpeace alerta de que las provincias de Málaga y Cádiz son las que ostentan la mayor destrucción en la primera línea de costa, advirtiendo de que únicamente un 24 por ciento del litoral andaluz está protegido.

No obstante, han afirmado que existen zonas protegidas por la Red Natura 2000 como el Estrecho de Gibraltar, "y por ahí pasan 100.000 barcos al año, por lo que es una bomba de relojería para estos ecosistemas".

Al tiempo, han señalado que existen algunos tramos de los 52 que se encuentran con "alta presión urbanizadora" según el informe, situados en el núcleo veleño de Torre del Mar y Torrox, en Málaga; sur de Motril, en Granada; Caños de Meca, Barbate, Chipiona, Torreguadiaro y Zahara de los Atunes, en Cádiz; Isla Cristina-Islantilla y tramo de Isla Canela a Isla del Moral, en Huelva; y el tramo de Roquetas a Aguadulce, el oeste de Almerimar y San Juan de los Terreros, en Almería.

En el caso concreto de Málaga, Pilar Marcos ha incidido en que "las dos únicas zonas sin construir de playa en Málaga capital están bajo la amenaza del ladrillo"; señalando a la urbanización de Sacaba Beach, "donde se ha modificado el deslinde de costa para hacer grandes bloques de viviendas"; y en Arraijanal.

"Sabemos lo que conlleva la explosión urbanística, por ejemplo en la calidad de aguas del río Guadalhorce", ha continuado, "donde 800.000 personas vierten sus aguas y muchas de ellas salen sin tratar al mar".

Por último, han puesto el acento en el caso de la zona de Maro, núcleo poblacional del municipio malagueño de Nerja, que es "una zona protegida, y se plantean construir 680 casas y un campo de golf".

"Málaga es una zona extremadamente saturada de ocupación litoral, hay casi una línea continua hasta Cádiz", ha detallado Estévez, agregando que la zona del extremo oriental malagueño --donde se sitúa Maro-- "es lo que más se ha salvado". "Es una zona donde no hay figura de protección, y realmente sí que entendemos que es una zona fácilmente codiciable", ha concluido.

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