Investigadora asegura que el empleo de los mundos virtuales mejora las habilidades comunicativas de los alumnos

La investigadora Ruth Martínez
EP
Actualizado 26/08/2010 20:59:22 CET

BAEZA (JAÉN), 26 Ago. (EUROPA PRESS) -

La investigadora Ruth Martínez, que participa en el ciclo de ponencias 'Edupunk, educación expandida y entornos personalizados de aprendizaje' de los cursos de verano que la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) organiza en Baeza (Jaén), ha asegurado que el uso de los mundos virtuales puede ayudar a mejorar las habilidades comunicativas de los alumnos. "Son espacios cada vez más integrados en la realidad que nos rodea", declaró Martínez, en declaraciones a los periodistas.

La ponente, que trabaja como consultora estratégica en innovación educativa, afirmó que los mundos virtuales abren la posibilidad de potenciar la capacidad de liderazgo, interacción y trabajo en equipo de los usuarios, además de constituir una herramienta que fomenta la motivación y la competencia digital de los estudiantes. "Yo estuve registrada en Travian, un videojuego de estrategia en el que tienes que formar un clan, unirte a gente que no conoces. Ello puede favorecer la destreza para las relaciones interpersonales", explicó Martínez.

"Hay espacios que tienen un componente muy consumista, pero otros son más educativos", diferenció la consultora, quien matizó que estos espacios, muchos de los cuales se han creado ex profeso para fines formativos, tienen una mayor utilidad para el aprendizaje "informal", esto, fuera del marco de una asignatura concreta, si bien también en este sentido se conocen ya algunas experiencias, sobre todo en el ámbito de los idiomas y la Lengua; experiencias que además tienen la ventaja de ahorrar costes y tiempo.

Acerca de los posibles peligros para la intimidad del alumno que pueden llevar consigo estas zonas virtuales, la ponente indicó que un menor, en el caso de estas aplicaciones se empleen en Primaria o Secundaria, "debe estar controlado por una persona adulta, tienen que estar involucrados tanto el profesor como los padres. Han de ver si los datos están protegidos o no". Para despejar éstas y otras dudas, la consultora recordó la publicación en noviembre de 2009 del libro 'Mundos virtuales 3D. Una guía para padres y formadores'.

Martínez intervino en Baeza en el contexto de un curso donde se reflexiona sobre el alcance de 'Edupunk', movimiento alternativo que busca una transformación educativa que aumente la participación de los alumnos a través de las nuevas tecnologías, cuya presencia en las aulas, a juicio de la investigadora, resulta ya obligatoria, "desde el momento en que se introdujeron las pizarras digitales interactivas y la escuela 2.0".

No obstante, la ponente desconfió de los cambios traídos por estas apuestas educativas: "Sólo con estos instrumentos no se consiguen los objetivos didácticos deseables. No se trata sólo de introducir un ordenador en el aula. Se tiene que cambiar la actitud del profesorado, que ha de adquirir nuevas competencias digitales".

"De nada sirve que haya más tecnología si no se transforma la metodología. Poner la tabla de multiplicar en una pizarra digital y hacer que los estudiantes la repitan no supone, en realidad, innovar demasiado. ¿Estás haciendo pensar al alumno? Hay que conseguir que el alumno deduzca el resultado. Hay que hacer que reflexione, que gane capacidad crítica", sentenció.