El cambio climático "perjudicará" al olivar y "haría desaparecer" Doñana

Parque Natural de Doñana
EUROPA PRESS
Actualizado 29/04/2015 15:11:53 CET

Sectores económicos como la agricultura, la pesca o el turismo, "claves" en Andalucía, "corren serio riesgo de sufrir pérdidas"

SEVILLA, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -

El cambio climático "perjudicará" el cultivo del olivar y "podría hacer desaparecer" Doñana. Éstas son algunas de las conclusiones que se desprenden del informe sobre 'Cambio Climático en Europa 1950-2050. Percepción e impactos', elaborado por el climatólogo y miembro del Panel internacional para el cambio climático de la ONU Jonathan Gómez Cantero para Equo.

Este informe pretende hacer un análisis de los impactos desde 1950 hasta nuestros días, y de los impactos que están por venir si no se toman las medidas necesarias. Así, el impacto en el sur de España "es y será especialmente significativo", y en el caso de Andalucía, los "peores" impactos en Andalucía vendrán como consecuencia de la subida de temperaturas y la bajada de las precipitaciones que "causarán la desaparición de especies de flora y fauna que no tengan una alta capacidad de migración o la transformación del medio rural", apunta.

"Esto implicará no sólo daños en la naturaleza, sino también en sectores económicos como la agricultura, la pesca y el turismo", expone Equo a través de un comunicado, en que señala también que el cultivo de olivos, sello de identidad andaluz, "podrá verse seriamente afectados o trasladarse hacia zonas del norte de Europa".

Este informe hace una proyección de los impactos que sufrirá Europa y España de aquí a 2050. Según ha afirmado Carmen Molina, coportavoz de EQUO Andalucía "nos arriesgamos a perder los sectores productivos andaluces, donde el sector agropecuario el clave".

Molina advierte también que "si no comenzamos un cambio sustancial hacia políticas de sostenibilidad, no estaremos en condiciones de soportar los cambios que se avecinan. Avance de la desertificación, perdida de playas por el incremento del nivel del mar y otros fenómenos que atentan directamente contra la biodiversidad y la economía".

Así, Equo señala que 2015 es una año "clave" para que los países se comprometan realmente con la lucha contra el cambio climático y la reunión de París es el momento para hacerlo. Para el coportavoz de Equo y experto en cuestiones de cambio climático, Juantxo López, "el contexto energético es clave para entender el porqué no se está haciendo lo suficiente para luchar contra el cambio climático"; para el coportavoz, "seguir con la industria de los combustibles fósiles tendrá un impacto en nuestras vidas irreversible".

De este modo, para incidir en la importancia de esta fecha clave, Equo llevará a cabo una campaña dirigida tanto a la población como a los representantes políticos. En este sentido, el portavoz de Equo en el Parlamento Europeo, Florent Marcellesi, asegura que Europa "ha perdido su papel de liderazgo en las políticas contra el cambio climático, un papel que puede recuperar en París a finales de año".

Pero este informe no solo establece las consecuencias, sino que también plantea soluciones que aún se está a tiempo de tomar para evitar que sean irreversibles: transformar el modelo productivo y de consumo actual en las ciudades, en particular el energético y el alimentario. Cuestiones como las energías renovables o el fomento del uso de la bicicleta, "no sólo tienen sirven para reducir las emisiones, sino que son sectores generadores de empleo".

"Nuestra propuesta se basa en una transición hacia un modelo sostenible que generará miles de empleos verdes a escala local", ha recordado el coportavoz de Equo Andalucía Esteban de Manuel.

EFECTOS CONSTATADOS 1950-2015

Entre los efectos constados, este informe recoge que por las características de la geografía, España y, concretamente, Andalucía son las zonas europeas donde el impacto del cambio climático "va a ser más intenso". La zona mediterránea de Andalucía es de las zonas más afectadas por este hecho según la Oficina Española de Cambio Climático

Asimismo, señala que entre 1949-2005 "se ha observado una tendencia a la caída" de las precipitaciones, especialmente en las provincias del sureste peninsular andaluz, disminución que ha sido "mucho más significativa" entre 2000-2010.

En cuanto al balance hídrico, afirma que "es negativo" --llueve menos y se consume más agua-- con reflejo directo en la cubierta glaciar y nivosa de España. Así, en la zona mediterránea de Andalucía la temperatura del mar se ha elevado 0,5 grados centígrados en comparación con el Cantábrico (0,35º C), lo que trae como consecuencias el aumento en las zonas marinas andaluzas de la temperatura del agua y, por lo tanto, acidificación, mientras que en las zonas costeras andaluzas emergidas se producen inundaciones por el aumento del nivel del mar.

En este sentido, el informe de Equo precisa que el máximo aumento del nivel del mar se produce en la Bahía de Málaga, "ya que ha crecido 9 mm en comparación con los 2,4 mm de la media nacional". "La suma de estos fenómenos provoca la regresión de las playas y, en consecuencia, desaparición de ecosistemas costeros y dunares", puntualiza este informe

"CADA AÑO AUMENTAN LAS PLAGAS DE MEDUSAS"

Sobre algunos de los efectos previstos en el periodo 2015-2050, en este informe se alerta que cada año aumentan las plagas de medusas. Este hecho, continúa, "será más frecuente debido al aumento de la salinidad y temperatura del agua que favorece su mejor reproducción". Además, Andalucía, al ser una zona seca se degrada paulatinamente el crecimiento de vegetación y, por lo tanto, de su biomasa, y al ser más secos, los incendios que se producen --natural o premeditadamente-- "son más grandes, aparatosos y más extensibles".

Del mismo modo, En Andalucía, las altas temperaturas producen en algunos de los cultivos andaluces importantes pérdidas en el sector --descontroles en la maduración que ocasionan la pérdida de calidad por la desproporción en aromas y taninos--, toda vez que señala que la escasez hídrica en el sector agrario es un problema y que "se agrava" en olas de calor como la de 2003 (800 ME en pérdidas en España) y que conlleva el déficit en forrajes, reducción de las cabaña de aves y de patatas.

En el Valle del Guadiana, según datos del citado informe, la vendimia "será nula", ya que "no podría crecer adecuadamente y estaría más seca", y el cultivo de olivar en Andalucía se verá también "muy afectado".

Por su parte, en la cuenca hidrográfica del Guadalquivir los recursos hídricos disminuirán un 33 y un 27 por ciento en la cuenca hidrográfica del Segura. "Con certeza, se puede asegurar que algunos ecosistemas acuáticos pasarían de ser permanentes a estacionales y otros desaparecerían" y entre "los que podrían desaparecer estaría Doñana", asegura.

Rafael Catalá

Rafael Catalá

Ministro de Justicia

28/11/2017

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