SANTANDER, 22 Dic. (EUROPA PRESS) -
Las carreteras cántabras han registrado en lo que va de año un total de 20 muertes en accidentes de tráfico --incluida la víctima de ayer en el siniestro de Ajo--, lo que supone dos menos que en 2008 y la segunda menor cifra desde 1963, fecha del primer registro estadístico de la Jefatura Provincial de Tráfico de Santander.
El dato de las 20 muertes, sólo por encima de los 19 fallecidos de 2008, fue facilitado hoy, en rueda de prensa, por el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, quien compareció acompañado del capitán jefe del Subsector de Tráfico de Cantabria, Lorenzo Bárez, tras presidir la Comisión de Tráfico y Seguridad Vial.
Según detalló Ibáñez, la gran mayoría de los accidentes (18) se registraron en carreteras de doble sentido de circulación. En cuanto a las causas, 7 se produjeron por circular a una velocidad excesiva o inadecuada; 6 por distracciones del conductor; 2 por no respetar la prioridad; otros 2 por invadir el sentido contrario de circulación; y 1 accidente, por irrumpir antirreglamentariamente en la calzada un peatón.
También apuntó que se ha incrementado el número de fallecidos que viajaban en vehículos de dos ruedas, y que suman siete de las 20 personas muertas (4 en motocicletas y 3 en ciclomotores).
El delegado del Gobierno concretó que se ha consolidado la tendencia "a la baja" de los últimos años. Así, en el último lustro las víctimas mortales ascienden a 145, frente a los 240 muertos registrados en los cinco años anteriores.
Sin embargo, a pesar del "notable descenso", estas muertes suponen "la mayor tragedia" de la región. Y "por eso tenemos que seguir trabajando, para rebajar esas cifras", manifestó Ibáñez.
El delegado del Gobierno destacó entre las causas del descenso la "mayor concienciación" de los conductores y el cambio en su comportamiento, "motivado por la acción permanente de vigilancia y control y reforzada por las reformas legislativas que han conseguido el efecto disuasorio pretendido".
Otros factores que han incidido en la disminución de los siniestros mortales es, según dijo, la mejora de las infraestructuras, tanto en las carreteras de la red nacional como autonómica, y la modernización del parque automovilístico, con nuevos vehículos que cuentan con prestaciones técnicas que permiten una conducción "más segura y más cómoda".
El delegado destacó "los avances" que se han producido en materia de seguridad vial, como lo demuestra la comparación entre los 20 fallecidos de este año y los 29 muertos de 1963, cuando entonces circulaban por las carreteras 25.500 vehículos, que hoy se acercan a los 400.000.
TIPO DE ATROPELLOS
En cuanto al tipo de accidente, --excluyendo los atropellos--, indicó que la práctica totalidad han sido por colisión o por salida de vía, generalmente motivados por un adelantamiento irregular o a una combinación de velocidad inadecuada más distracción o alcoholemia. De los accidentes mortales contabilizados, siete ocurrieron durante el fin de semana, y dos de ellos, por la noche.
Asimismo, la Comisión puso de manifiesto que en los últimos 2 años se han registrado diez casos por circular en sentido contrario --como el accidente ocurrido hace unos días en Quijas--, aunque algunos de ellos han tenido que ver con el consumo de alcohol.
En 2009 también han fallecido dos peatones. Uno de ellos irrumpió antirreglamentariamente en la vía, mientras que el otro no se percató de la proximidad de un tren en un paso a nivel.
COMISIÓN
En la Comisión, en la que se aprobó el Plan de Seguridad Vial para 2010, también estuvieron presentes la fiscal delegada de Seguridad Vial, Felicidad Andrés; el coronel jefe de la Guardia Civil en Cantabria, Justo Chamorro; el jefe provincial de Tráfico, Serafín Sánchez; el director general de Carreteras del Gobierno de Cantabria, Manuel del Jesus; el director del Área de Fomento de la Delegación del Gobierno, Benjamín Piña; el jefe de la Demarcación de Carreteras del Estado, Vicente Revilla, así como representantes de la Consejería de Sanidad, del colectivo de autoescuelas, de consumidores y usuarios, de los motociclistas y de un centro de reconocimiento de conductores.
La Comisión ha señalado que es necesario adoptar medidas estrictas de control y vigilancia, tanto en la circulación de dichos vehículos individualmente como en los puntos o tramos donde son más habituales para "evitar comportamientos que favorezcan los accidentes".
En el caso concreto de los ciclomotores, --de los que hay casi 30.000 matriculados en Cantabria--, se ha acordado mantener una permanente vigilancia y control, con una especial atención al uso del casco, a los controles de alcoholemia, a la existencia del seguro, a las posibles reformas no autorizadas y a los niveles de gases, humos y ruidos.
Respecto a las personas de avanzada edad, la Comisión ha hecho hincapié en el Reglamento General de Conductores, que amplia los plazos de vigencia de 10 años hasta los 65 y de 5 años en adelante, con el fin de que exista un mayor control del estado de salud de aquellas personas que, bien por la edad avanzada o bien por encontrarse con un cuadro clínico que les incapacite para la actividad de la conducción, están debidamente controladas o circunstancialmente restringidas.
ACTUACIONES DE LOS AGENTES
En cuanto a las actuaciones de los agentes de Tráfico de la Guardia Civil, a fecha 30 de noviembre de 2009, se habían registrado 42.821 auxilios; 174.179 pruebas de alcoholemia, de las que 1.739 fueron positivas (el 0,99% del total). Además, se controló la velocidad a 1.957.037 vehículos, de los que 17.563 fueron denunciados por exceso de velocidad (el 0,89%).
"La presencia de los miembros de la Guardia Civil en cualquier punto de nuestra red viaria, con la colaboración de las policías locales, en primer lugar, nos infunde seguridad y auxilio en caso necesario pero también son un factor determinante en el objetivo común de evitar accidentes", concluyó Ibáñez.