BARCELONA, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -
La cúpula de Nissan en Japón ha decidido este martes asignar a la fábrica de Barcelona la producción europea de la nueva furgoneta 'pick-up', con lo que asegura la viabilidad de la planta al menos una década, ya que se prevé una inversión de 80 millones de euros y la producción de unas 60.000 unidades anuales a partir de 2014.
La firma nipona ha hecho el esperado anuncio después de que la plantilla de Barcelona haya accedido a aplicar más medidas de flexibilidad y contención salarial en el convenio colectivo para hacerse con la producción del vehículo.
La automovilística descartó destinar el nuevo modelo a Barcelona en diciembre, cuando sí se adjudicó a las factorías de Tailandia, México y Sudáfrica, alegando que la fábrica catalana presentaba una oferta poco competitiva, ya que los sindicatos no aceptaron en un primer momento aplicar las medidas de ajuste que exigía la empresa.
La semana pasada, el 70,25% de la plantilla, formada por un total de 3.228 trabajadores --216 de Montcada-Reixac y 3.012 de Zona Franca-- brindó su apoyo a un plan de reducción de costes avalado por Industria, MCA-UGT y Sigen-Usoc y rechazado por CC.OO., que lo ha calificado de "chantaje".
El secretario general de Usoc en Nissan, Pedro Ayllón, ha afirmado este martes que ha sido una "apuesta valiente" de los trabajadores y ha explicado que espera que Nissan readmita a los más de 2.000 trabajadores afectados por el ERE de 2008 si se superan las 130.000 unidades, con lo que se saturaría la capacidad productiva y habría que organizar a los trabajadores en tres turnos en vez de los dos actuales.
Según han informado a Europa Press fuentes de Nissan, las plantas de Barcelona han cerrado 2010 con una producción de 110.000 unidades y se prevé que en 2011 se alcancen las 125.000.
Por su parte, UGT ha felicitado a los trabajadores por haber respaldado el plan de ajuste presentado por el sindicato y ha elogiado su "actitud responsable", en lo que ha coincidido con la Generalitat, que ha celebrado la decisión y ha elogiado una vez más el "ejercicio de responsabilidad" de los sindicatos y trabajadores, asegurando que es un buen ejemplo para la industria del país.
Por contra, la portavoz de CC.OO. de Catalunya, Dolors Llobet, ha rechazado una vez más el procedimiento seguido por Nissan para adjudicar el vehículo, ya que ha reiterado que se trata de un "chantaje" por parte de la empresa y ha advertido de que sienta un "precedente peligroso".
En declaraciones a Europa Press, Llobet ha lamentado que Nissan haya aprovechado el miedo de los trabajadores a perder sus puestos "para sacar más ventajas a nivel de costes laborales" y ha asegurado que la planta de Barcelona no tenía ningún competidor para fabricar el nuevo modelo, ya que el resto de fábricas de la compañía en Europa están a niveles de sobresaturación de trabajo.
Desde Madrid, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, ha calificado como "muy buena noticia" la decisión de Nissan "en estos momentos que no son fáciles", al tiempo que ha elogiado la "gran generosidad y gran responsabilidad" de la plantilla.
En declaraciones a los periodistas en los pasillos del Senado, Sebastián ha destacado que la decisión de Nissan refleja que la industria española es competitiva y que España es "un país fiable para invertir".