Observan las corrientes Birkeland en la ionosfera

Corrientes Birkeland
Foto: ACTIVE MAGNETOSPHERE AND PLANETARY ELECTRODYNAMICS
Actualizado: martes, 7 octubre 2014 14:41

MADRID, 7 Oct. (@CIENCIAPLUS) -

   Cuando el viento solar golpea el campo magnético de la Tierra, se produce una poderosa conexión eléctrica de millones de amperios de corriente que impulsan las auroras.

   Estas corrientes denominadas Birkeland conectan la ionosfera a la magnetosfera y canalizan la energía del viento solar a la atmósfera superior de la Tierra. Las tormentas solares liberan explosiones torrenciales de viento solar que causan corrientes mucho más fuertes y pueden sobrecargar las redes eléctricas e interrumpir las comunicaciones y la navegación.

   Ahora, por primera vez, los científicos están haciendo mediciones continuas y globales de las corrientes de Birkeland, abriendo una nueva ventana en nuestra comprensión de la respuesta de nuestro planeta hogar a las tormentas solares.

   Mediante el Active Magnetosphere and Planetary Electrodynamics Response Experiment (AMPERE), basado en los 66 satélites de Iridium que orbitan la Tierra, los autores publican en Geophysical Research Letters que han descubierto que la respuesta de la Tierra a los embates del viento solar se produce en dos etapas distintas.

   En la imagen, se muestran las perturbaciones magnéticas y densidad de estas corrientes en el hemisferio norte registradas el 24 de febrero de este año.

   Las corrientes aparecen por primera vez cerca del mediodía en las regiones polares y se mantienen estables durante aproximadamente media hora. Luego comienza la segunda etapa, cuando las fuertes corrientes aparecen cerca de la medianoche y, finalmente, se unen a las corrientes iniciales cerca del mediodía. La mayor parte de la energía del viento solar se deposita en la atmósfera polar por procesos iniciados en la segunda etapa.

   Los autores, dirigidos por B.J. Anderson, del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, están trabajando para entender cómo el retardo entre la primera y segunda etapas podría dar la alerta a corto plazo de las perturbaciones inminentes del clima espacial.