Los animales, y no la sequía, conformaron el entorno humano primario

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ZACHI EVENOR
Actualizado 27/06/2017 11:15:17 CET

   MADRID, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Se ha pensado que el clima cada vez más seco contribuyó a pastizales y el surgimiento de grandes herbívoros, que a su vez pudieron haber dado forma a cómo se desarrollaron los seres humanos.

   Sin embargo, es difícil probar esta hipótesis debido a la dificultad de reconstruir cuatro millones de años de datos climáticos.

   Ahora, investigadores de la Universidad de Utah, en Estados Unidos, han encontrado una forma. Al analizar los isótopos de oxígeno conservados en dientes y colmillos de herbívoros, pudieron cuantificar la aridez de la región y compararla con indicadores de dieta herbívora y a base de plantas.

   Los resultados muestran que, inesperadamente, ninguna tendencia a la sequía del clima a largo plazo se asoció con la expansión de las gramíneas y los herbívoros que pastan. En su lugar, la variabilidad en los eventos climáticos, como el tiempo de lluvia, y las interacciones entre las plantas y los animales, pueden haber tenido más influencia en el entorno de nuestros antepasados.

   Según los investigadores, esto demuestra que la expansión de las praderas no se debe únicamente a la sequía, sino que factores climáticos más complejos están en funcionamiento, tanto para los africanos modernos como para los antiguos africanos en el Pleistoceno.