Aviso: Esta noticia tiene más de un año. Última actualización: 06/12/2009 14:56
La Sección de Control Medioambiental del Ciclo Integral del Agua del Ayuntamiento de Valencia llevó a cabo durante el pasado mes de noviembre un total de 736 analíticas de laboratorio en los vertidos de aguas residuales, según informaron fuentes municipales en un comunicado.
El objetivo de estas actuaciones es controlar la calidad de las aguas que circulan por las diferentes conducciones, como colectores, alcantarillas y acequias, para lo que se realizaron un total de 95 muestreos en 31 puntos diferentes de la red de saneamiento.
La concejala del Ciclo Integral del Agua, María Àngels Ramón-Llin, explicó que los técnicos del Ciclo Integral del Agua realizan estas inspecciones de forma "regular y programada, para evitar la posibilidad de que se realicen vertidos más contaminantes de lo permitido, asegurando en todo momento que las aguas que circulan por la red de saneamiento cumplen los estándares de calidad exigibles, con el fin de preservar la salud de los ciudadanos".
Asimismo, la edil señaló que estas inspecciones "permiten optimizar el funcionamiento de todo el sistema de tratamiento y depuración de aguas, al realizar una correcta eliminación de las materias contaminantes perjudiciales para el medio ambiente y evitar sobrecostes en el tratamiento innecesarios".
En este sentido, los análisis inciden especialmente en las aguas de vertido procedentes de actividades que, por sus características, pudieran presentar una carga contaminante excesiva, como son por ejemplo, mataderos, lavaderos de vehículos o tintorerías.
Para la realización de éstas, el Ciclo Integral del Agua cuenta con dos camiones-laboratorio y con las Unidades de Control de Calidad de Aguas Residuales (UCCAR), que permiten tanto la detección de vertidos al alcantarillado como el análisis in situ de numerosos parámetros.