Actualizado 18/11/2015 19:21

Jesuitas piden que los atentados no sean "excusa" para frenar la acogida a refugiados

MADRID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

   La abogada del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) de la Compañía de Jesús Cristina Manzanedo ha subrayado que "terrorismo y refugiados no tienen nada que ver" y ha pedido que los atentados de París "no sirvan de excusa" para frenar la acogida a los refugiados que también huyen de los terroristas del ISIS.

   "Terrorismo y refugiados no tienen nada que ver, son dos fenómenos diferentes y confiamos en que unos actos terroristas no sirvan como excusa ante la puesta en marcha urgente de protección a ciudadanos que están huyendo de esa misma violencia en otros países", ha precisado Manzanedo este miércoles, durante la presentación del informe 'Crisis de Solidaridad. Solidaridad ante la crisis', elaborado conjuntamente por los distintos sectores de los jesuitas en España.

   Manzanedo ha criticado la "lentitud exasperante" con que se está respondiendo a la crisis de refugiados y ha recordado que la Convención de Ginebra de protección a refugiados tiene mecanismos suficientes para abordarla. Además, ha apuntado que el sistema de cuotas propuesto por la UE es "más que razonable" pero lamenta que no se haya podido llevar a la práctica y advierte de las consecuencias "trágicas" que puede tener la retención de refugiados en las fronteras durante el invierno.

   "El agolpamiento que hay ahora mismo en las fronteras exteriores orientales es fruto de la incapacidad de una respuesta europea. Está provocando ya muchísimo sufrimiento en las personas y, de cara al invierno, podríamos llegar a ver consecuencias tan trágicas como las que hemos visto en el mar pero ahora en tierra", ha concretado.

   En el informe 'Crisis de solidaridad. Solidaridad ante la crisis', presentado este miércoles en la Universidad Pontificia de Comillas, los jesuitas en España analizan la crisis desde el punto de vista de la solidaridad y proponen diez medidas para involucrar al Estado y a la sociedad.

CRISIS DE SOLIDARIDAD EN ESPAÑA

   "Hablamos de crisis de solidaridad porque la crisis ha generado reacciones insolidarias e incluso ha sido un estímulo para justificar la insolidaridad. La crisis no solo ha puesto en cuestión la solidaridad como actitud personal sino también como valor reconocido de nuestras estructuras sociales y políticas, que se han revelado necesitadas de una profunda revisión", reza el documento.

   El texto se presenta acompañado por algunas recomendaciones del seminario 'Solidaridad como bien público' que discutió sobre este tema de noviembre de 2014 a marzo de 2015. El coordinador del seminario, Raúl González Fabre, ha precisado que las respuestas de hace 30 años "ya no sirven" y que hace falta "una solidaridad distinta".

   Concretamente, sobre la posición que ocupa España en la UE en cuanto a solidaridad, González Fabre ha precisado que existen mediciones de gasto en protección social sobre el conjunto del Producto Interior Bruto (PIB) y que España "tiene todavía un margen de acción, de recaudación y de gasto social, de entre uno y dos puntos del PIB".

   "Sobre ese margen se apoyan algunas propuestas políticas en estas elecciones. Cuando un candidato dice que espera conseguir 20.000 millones más para gasto social, lo que está diciendo es que comparado con el promedio de países semejantes, todavía podría tener dos puntos más del PIB y usarlo para gasto social, no es una cosa descabellada", ha explicado.

CAMBIOS ANTE LAS ELECCIONES

   Precisamente, de cara a las elecciones generales del 20 de diciembre, el director de EntreParéntesis, iniciativa de la Compañía de Jesús, Daniel Izuzquiza, ha afirmado que en materia política en España "hace falta un cambio, una renovación" y ha matizado que, más allá de que en el 20D se resquebraje más o menos el bipartidismo, "la situación ya empieza a ser distinta". "Puede ser un paso relevante en la modificación de estados de opinión y comportamientos, cuestiones que tienen que ver con la transparencia o la democracia interna de los partidos", ha puntualizado.

   En este sentido, la Compañía de Jesús muestra en el informe su preocupación por los casos de corrupción que son "causa y expresión de la crisis" y entre las propuestas, plantea "la regeneración de la vida pública" y la "persecución, esclarecimiento y castigo de todos los abusos para restablecer la confianza de la sociedad".

   Entre otras propuestas, los jesuitas también sugieren fortalecer la sociedad civil, garantizar una educación universal de calidad que "no sea una fuente más de desigualdad y de discriminación", lograr un Pacto Social por la inclusión y contra la pobreza sin dar por cerrado el debate sobre una renta mínima de inserción, encontrar caminos contra la "crisis eco-social" para ser "solidarios con el medio ambiente" y "que el consumo no sea el único motor de la economía" y promover una Europa "más solidaria".

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