Unións Agrarias alerta de la muerte de medio millón de pollos en Galicia por la ola de calor

Transporte de pollos en incubadoras de granjas de carne
IGUALDAD ANIMAL - Archivo
Publicado 08/08/2018 18:37:12CET

   Suponen alrededor del 5% de los existentes en granjas gallegas

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 8 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Unións Agrarias (UU.AA.) ha alertado este miércoles de la muerte de medio millón de pollos en Galicia durante la ola de calor de los últimos días.

   Al respecto, calcula que las pérdidas pueden suponer alrededor del 5% de la cabaña de pollos que se crían en las 800 granjas gallegas existentes.

   Así, apunta que "muchas de las explotaciones llevan varios días retirando cadáveres de aves". En algunos casos, se superaron los 4.000, lo que supone alrededor del 20 por ciento de la producción de una explotación avícola media, que es de unos 18.000 pollos, según sus cifras. A esto se une la caída de la rentabilidad de las granjas al dispararse el gasto en energía para refrigeración.

   La asociación para el sector avícola de UU.AA., Acriaga, trabaja en una monitorización de la situación para elaborar un mapa de pérdidas en las distintas zonas productoras, en especial en Ourense y Pontevedra, en donde se alcanzaron las temperaturas más extremas.

SECTOR

   En Galicia, la producción de carne de pollo está en régimen de integración, es decir, el avicultor se encarga de la cría, guardia y engorde de los pollos, mientras la empresa integradora proporciona a los animales y el pienso.

   En 2017, el volumen comercial del sector gallego alcanzó las 196.000 toneladas, lo que supone un volumen de facturación de 400 millones de euros. En la Comunidad se crían alrededor de 13 millones de pollos, en una actividad económica que proporciona empleo a 5.000 personas.

LIBERA PIDE QUE SE INVESTIGUE

   Por su parte, Libera ha pedido una investigación "minuciosa" a la Consellería de Medio Rural sobre estos hechos, que consideran "gravísimos".

   Tras lamentar que "se sigue considerando a estos seres vivos como meros productos de consumo", los animalistas recuerdan que la normativa obliga a controlar la temperatura en las explotaciones.