El hermano de José Couso critica que Interpol "se niegue a cumplir la orden de búsqueda y captura de un juez"

Rodríguez, Couso y Marset
EUROPA PRESS
Actualizado 14/03/2013 21:13:59 CET

Olga Rodríguez dice que "en momentos de una gran crisis económica, política y de valores existe el riesgo mayor para auge del fascismo"

MURCIA, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

Javier Couso, hermano del cámara asesinado durante la guerra de Irak en 2003, ha criticado este miércoles que Interpol --la mayor organización policial internacional del mundo-- se "niegue a cumplir la orden de búsqueda y captura de un juez" para localizar y detener a los tres militares estaudonidenses responsables de los disparos contra el Hotel Palestina de Bagdad donde se encontraba la prensa y que acabaron con la vida de José Couso.

En una rueda de prensa en Murcia cuando se cumple el décimo aniversario del asesinato del cámara, Couso ha denunciado que la Fiscalía "haya intentado otra vez archivar el caso" y ha anticipado acciones judiciales para exigir a las autoridades que "reactiven y tramiten las órdenes de búsqueda y captura contra los procesados", el sargento Thomas Gibson y sus superiores, el teniente coronel Philip de Camp y el capitán Philip Wolford.

"Es la primera vez en la historia de la Interpol que se niegan a incumplir la orden de un juez", ha señalado Couso, que ha incidido en que si su hermana "hubiera sabido esto tendría ganas de volver a morirse". En este sentido, ha lamentado que "gobiernos de diferentes signos enfrentados a una familia conspiren con una potencia extranjera, EEUU, para que no se investigue lo que le pasó a un ciudadano español".

Igualmente, el hermano del cámara español ha vuelto a demandar que se tome declaración a la exsargento de la Inteligencia Militar Adrienne Kinne, "que espió a los periodistas esa mañana en Bagdad y vio que el Hotel Palestina podría ser objetivo", en el marco del convenio bilateral entre EEUU y España.

"En este décimo aniversario de esa guerra de la mentira, que ha dejado un Irak destruido con cientos de miles de asesinados y una sociedad destrozada, reivindico no solo la justicia por el asesinato de mi hermano, sino de esos cientos de miles de iraquíes asesinados", ha destacado Couso, que ha considerado "terrible" que el Gobierno de España utilice a la Fiscalía "para tratar de parar" la investigación sobre la muerte de su hermano.

"MOMENTOS COMO ESTE DESEMBOCARON EN EL PASADO EN FASCISMOS"

Por su parte, Olga Rodríguez, la periodista y autora del libro 'Yo muero hoy', superviviente del ataque que acabó con la vida de José Couso, ha advertido que "en momentos como este, en el pasado desembocaron en fascismos".

Al hilo, ha subrayado que "en momentos de una gran crisis económica, política y de valores existe el riesgo mayor para el auge del fascismo, como se ve en Grecia", por lo que resalta la importancia de que "los movimientos sociales y partidos políticos que representan los intereses de la ciudadanía se unan cada vez más".

Así, considera que "es un año importante en España, en el que estamos viendo fenómenos como las Mareas o la Plataforma de Afectados por la Hipoteca que están dando pasos muy significativos en defensa de derechos básicos".

En la línea de estos derechos, ha hablado de su libro sobre las revueltas en el mundo árabe, que aunque dice que están en plena actualidad "pasan por una segunda fase en la que se encuentran con actores internos regionales e internacionales que están tratando de encauzar las revueltas en beneficio propio o incluso secuestrarlas con el objetivo de aumentar su órbita de influencia en la Región".

Ejemplo de estos actores en el caso de Egipto señala al ejército, en Túnez a determinadas instituciones políticas y en el caso de Libia y de Siria, "están sumidos en una guerra civil donde también hay actores regionales e incluso internacionales que han jugado su papel apoyando a un bando u otro".

En estos momentos, ha explicado, "son los países del Golfo los que más se están beneficiando y están aprovechando las revueltas y consecuencias de éstas para aumentar su órbita de influencia en la región y extender los tentáculos en países como Túnez, Egipto, Siria y, en buen medida Libia".

De ahí que su libro "es uno de los gritos que se han gritado en las plazas del mundo árabe, no desde la voluntad de convertirse en kamicaces, sino que lo han gritado profesores, ingenieros y periodistas desde la voluntad de conquistar una dignidad perdida, desde un estado de ánimo que representa el ya no podemos más".

La autora del libro ha confesado que le pareció un grito "significativo", tras lo que ha desvelado que le llama la atención del mundo árabe que comparte con la sociedad de occidente "problemas más similares de lo que pensamos".

Ha señalado que en Túnez y Egipto lo que se ha reivindicado "no han sido cuestiones relacionadas con la religión, sino que han sido revueltas laicas con demandas no vinculadas a la religión, por una vivienda digna, un trabajo digno y una vida digna". "Los árabes no son extraterrestres, quieren lo mismo que queremos nosotros y, de alguna manera, las revueltas consiguieron tumbar ciertos estereotipos que hay en occidente".

ORIENTE MEDIO, COMO AMÉRICA LATINA EN LOS 90

Considera, por tanto, que "se han conseguido muchos avances, aunque en esta segunda fase hay un retroceso". En Oriente Medio "ha pasado algo, como en América Latina en los 90 y ahora a nosotros, que las políticas económicas impuestas a los gobiernos de aquella región, impuestas también por el banco mundial y el Fondo Monetario Internacional, fueron políticas que supusieron privatizaciones masivas de empresas públicas, congelación de salarios, erradicación de pagas extras y, sobre todo, recortes drásticos en la inversión pública, en sanidad y en educación, que supuso que la brecha entre ricos y pobres en países como Egipto creciera muy rápido".

"Nos puede sonar un poco aquí y estas medidas neoliberales dejaron a mucha gente fuera de toda cobertura hasta el punto de que en Egipto, el país del mundo con más casos de hepatitis C contraída al año, la sanidad pública no cubre el tratamiento más básico para erradicarla y esto explica como organizaciones como los hermanos musulmanes que construyeron una red de clínicas sanitarias privadas empezaron a aumentar su popularidad porque cubrieron el vacío dejado por el Estado en materia sanitaria".

Se calcula que "el 70 por ciento de la población egipcia ha sido tratada alguna vez en esta clínicas de la Hermandad Musulmana", ha finalizado.

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