La Policía dice que el arrestado tras los ataques de Edmonton es un somalí que pidió el estatus de refugiado

Actualizado 02/10/2017 0:29:08 CET

MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

La Policía de Canadá ha afirmado este domingo que el arrestado tras los ataques del sábado en la localidad de Edmonton, que se saldaron con cinco heridos, es un ciudadano somalí que había reclamado el estatus de refugiado en el país.

El sospechoso, cuya identidad no ha sido confirmada por las autoridades, fue investigado en 2015 tras una denuncia en la que se apuntó que estaba mostrando muestras de radicalización, si bien las autoridades consideraron que en ese momento "no era una amenaza".

El detenido, que según los medios locales se llamaría Abdulahi Hasán Sharif, hace frente a cargos por participar en un ataque terrorista, intento de asesinato, conducción peligrosa y posesión de armas, según ha recogido la cadena de televisión CBC.

El individuo apuñaló a un policía y atropelló a cuatro transeúntes con una furgoneta en la que intentó darse a la fuga antes de volcar y ser reducido por varios agentes.

El jefe de la Policía de Edmonton, Red Knecht, ha afirmado este mismo domingo que se cree que el hombre actuó solo, si bien las autoridades investigan la posible implicación de otras personas.

Knecht ha explicado que fue hallada una bandera del grupo yihadista Estado Islámico en el coche con el que fue atacado el agente, cuyo estado no es crítico. Por el momento se desconoce la gravedad de las lesiones de los peatones heridos.

Todo comenzó en la tarde del sábado cerca del Estadio Commonwealth donde se jugaba un partido de la liga de fútbol canadiense. El agresor apuñaló a un agente que gestionaba el tráfico en la zona.

Knecht ha explicado que el agente estaba tras una valla cuando el asaltante le embistió con un coche Chevrolet Malibu y le lanzó a 4,5 metros del lugar donde estaba. "Un hombre de unos 30 años salió entonces del vehículo y apuñaló al agente varias veces antes de huir del lugar a pie hacia el norte", ha relatado el responsable policial.

Después, cerca de la medianoche, un policía en un control policial se percató de que el conductor de un furgón tenía un nombre similar al del individuo a cuyo nombre estaba registrado el coche con el que se perpetró la agresión.

El hombre aceleró con el vehículo y se dirigió al centro de la ciudad, abarrotado a esa hora, a una velocidad de unos 80 kilómetros por hora, según testigos. Varios vehículos policiales le perseguían.

Knecht ha explicado que no cesaron en la persecución debido a la gravedad del delito. "Durante la persecución, el conductor del furgón intentó deliberadamente atropellar a viandantes en los pasos de peatones", ha señalado Knecht. Finalmente el furgón volcó y quedó de lado.