Manifestantes dejan cadáveres frente a la misión de la ONU mientras aumenta la tensión en Bangui

Efectivos de la MINUSCA en Bangui
UN PHOTO/HERVE SEREFIO
Publicado 11/04/2018 20:08:48CET

Los enfrentamientos de los últimos días entre la MINUSCA, el Ejército y grupos armados en PK5 han dejado al menos 21 muertos

BANGUI, 11 Abr. (Reuters/EP) -

Cientos de manifestantes enfurecidos han depositado este miércoles los cuerpos de los al menos 16 fallecidos en los enfrentamientos de los últimos días en Bangui delante del cuartel general de la Misión de Naciones Unidas en República Centroafricana (RCA), según testigos.

Los cascos azules y las fuerzas de seguridad han venido enfrentándose desde el domingo a grupos armados en el barrio PK5 de la capital, un enclave musulmán en la ciudad de mayoría cristiana, en un intento por desmantelar sus bases allí. Un soldado ruandés murió y otros ocho resultaron heridos en un enfrentamiento este martes allí, según ha informado la MINUSCA.

El incremento de la violencia, en un país sumido en un conflicto desde 2013 que ha provocado una grave crisis humanitaria, coincide con una visita al país del jefe de las operaciones de paz de la ONU, Jean-Pierre Lacroix.

Los manifestantes, que acusan a los efectivos de la ONU de disparar contra residentes que protestaban contra la operación en PK5, han llevado los cadáveres envueltos hasta las puertas de la MINUSCA, donde estaban apostados cascos azules. "Nosotros ya no entendemos nada. ¿Consiste su misión en disparar a civiles?", ha subrayado un manifestante.

El portavoz de la MINUSCA, Vladimir Monteiro, ha asegurado que los 'cascos azules' han actuado contra las bandas criminales y ha negado que hayan disparado contra civiles. "Esta no es un operación contra las comunidades y específicamente la comunidad musulmana. La comunidad musulmana pidió a nuestras tropas que lanzaran la operación y pusieran fin a las actividades criminales", ha asegurado Monteiro.

Asimismo, el portavoz ha criticado las protestas de este miércoles: "Lamentamos el hecho de que se esté manipulando cadáveres mientras deberían ser enterrados como toda persona que muere".

El alcalde del distrito en el que se encuentra PK5, Atahirou Balla Dodo, ha indicado a Reuters que un total de 21 personas han muerto en los enfrentamientos. De ellos, 17 fueron trasladados ante la sede de la MINUSCA mientras que otros cuatro, incluidas dos mujeres y dos niños, permanecieron en la mezquita. Los cuerpos fueron retirados posteriormente de la base de la MINUSCA por la Cruz Roja.

Por su parte, la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF), que opera uno de los principales hospitales en Bangui, ha informado de que trató a más de 40 heridos de bala el martes.

La violencia aumentó en RCA después de que los rebeldes de Séléka, predominantemente musulmanes, derrocaran al presidente, Francois Bozizé, en 2013, provocando asesinatos en represalia por los grupos armados 'antibalaka', conformados principalmente por cristianos.

En PK5 han emergido grupos de autodefensa musulmanes que reivindican proteger a los residentes concentrados allí contra los esfuerzos para desalojarles. Pero la MINUSCA les acusa de extorsionar y de cometer actos de violencia contra los civiles.

LA ONU Y LA UA CONDENAN LA SITUACIÓN

Entretanto, Lacroix y el comisario de Paz y Seguridad de la Unión Africana, Smail Chergui, con quien está realizando la visita a RCA, han expresado en un comunicado su preocupación por "las persistentes tensiones en el barrio PK5".

Los responsables de la ONU y la UA han subrayado que la operación llevada a cabo por la MINUSCA y el Ejército centroafricano busca "restaurar el orden y la autoridad del Estado con el único objetivo de proteger a la población que busca nuestra protección frente a los elementos criminales que les oprimen".

En este sentido, han lamentado y condenado "los intentos de instrumentalizar esta operación, así como los ataques perpetrados contra las fuerzas de paz", que han dejado un muerto y una veintena de heridos.

Tras recordar que los ataques contra los cascos azules constituyen crímenes de guerra, los responsables de la ONU y la UA han asegurado que, en coordinación con el Gobierno centroafricano, están "dispuestos a usar todos los medios disponibles para la comunidad internacional para crear las condiciones para la restauración de la paz en RCA". "Entre estos medios, el diálogo será nuestra primera opción, seguida, si es necesario, del uso de la fuerza", han advertido.