Schulz cede a la presión en su partido y renuncia a ser ministro de Exteriores de Merkel

Martin Schulz
REUTERS / HANNIBAL HANSCHKE
Actualizado 09/02/2018 17:43:30 CET

Dice que no se deben "anteponer las ambiciones personales a los intereses del partido"

BERLÍN, 9 (DPA/EP)

El presidente del Partido Social Demócrata, Martin Schulz, ha renunciado este viernes a su intención de ocupar el cargo de ministro de Exteriores en un futuro Gobierno de coalición con los conservadores de la canciller Angela Merkel, debido a la fuerte presión interna, según ha notificado él mismo en un escrito.

Schulz ha explicado que debido al debate interno dentro del partido sobre su persona peligra la posibilidad de obtener el beneplácito de los militantes en la votación sobre el pacto de coalición acordado el miércoles entre conservadores y socialdemócratas.

"Por ello renuncio a entrar en el Gobierno alemán y espero al mismo tiempo de todo corazón que con esto se termine el debate en el seno del SPD", ha explicado. "Todos hacemos política para las personas en este país. Dentro de esto forma parte el hecho de no anteponer las ambiciones personales a los intereses del partido", ha añadido.

Desde que dio a conocer el miércoles su intención de ser ministro de Exteriores, numerosas voces del SPD se alzaron en contra de que Schulz formara parte del gabinete de una gran coalición. De acuerdo con el diario alemán 'Bild', esto habría llevado a la cúpula del partido a dar un ultimátum a Schulz para renunciar al cargo hasta el viernes al mediodía como respuesta al descontento de los militantes del SPD.

BUENA ACOGIDA DE LA DECISIÓN EN EL SPD

Schulz anunció esta semana también su decisión de ceder su puesto como líder del partido a la actual jefa del grupo parlamentario del partido, Andrea Nahles. En un comunicado, Nalhes ha considerado que "la decisión de Martin Schulz se merece el máximo respeto y reconocimiento". "Todos sabemos lo difícil que ha tenido que ser para él tomar esta decisión. Esto muestra su notable grandeza humana", ha añadido.

Por su parte, el presidente del SPD en Renania del Norte-Westfalia, Michael Groschek, ha considerado que esta decisión supondrá "una contribución necesaria para fortalecer la credibilidad del SPD". Este estado federado habría sido el que habría comandado el grupo de presión para evitar que Schulz forme parte del nuevo Ejecutivo.

"Martin Schulz se ha sacrificado los últimos meses por el SPD. Su objetivo más importante fue siempre dar un nuevo comienzo a la política europea. Ahora él renuncia a sus ambiciones personales por el bienestar de la socialdemocracia. Esto se merece nuestro respeto", ha valorado por su parte el secretario general del SPD, Lars Klingbeil.

La polémica ha venido provocada por el hecho de que el expresidente del Parlamento Europeo había indicado durante la campaña electoral para los comicios generales del 24 de septiembre que no formaría parte de ningún gabinete liderado por Merkel. Su cambio de parecer esta semana llevó incluso al aún ministro de Exteriores, Sigmar Gabriel, a acusar a Schulz "de faltar a su palabra".

"Lo que en realidad al final queda es lamentar la falta de respeto dentro del SPD y lo poco que cuenta una palabra dada", declaró el exlíder del SPD a los diarios regionales del grupo Funke sin querer mencionar a qué promesas se refiere.

¿GABRIEL SEGUIRÁ COMO MINISTRO?

Gabriel cedió su puesto como presidente del partido en enero de 2017 a Schulz y renunció a ser rival de Merkel en las elecciones generales para ser ministro de Exteriores, un puesto que esperaba mantener y que ahora vuelve a estar sobre la mesa si finalmente los más de 460.000 militantes del partido dan luz verde a la gran coalición. El resultado se dará a conocer el 4 de marzo.

De obtener el "sí" de los militantes del SPD, Merkel volvería a ser elegida canciller por el Parlamento por cuarta vez consecutiva y en ese nuevo gabinete los socialdemócratas estarían al frente de las carteras clave de Exteriores, Finanzas y Trabajo y Asuntos Sociales, según establece el reparto de ministerios acordado el miércoles por las partes.

Los partidos del futuro Gobierno de coalición son conscientes de lo que está en juego. Este es el segundo intento de Merkel de formar Gobierno, después de que fracasaran las conversaciones con los liberales y ecologistas.

CRÍTICAS A MERKEL

Tampoco Merkel se encuentra en una situación cómoda tras el acuerdo de Gobierno con el SPD. En las filas de su partido, la Unión Cristiano Demócrata (CDU), cada vez más voces reclaman una renovación tanto personal como de contenido del partido.

"Hay problemas en todos los ámbitos", ha declarado el líder de las juventudes del bloque conservador, Paul Ziemiak, en la radio alemana Deutschlandfunk.

La CDU quiere votar el acuerdo de Gobierno en un congreso del partido el próximo 26 de febrero, en el que podría quedar patente el descontento interno. En el centro de todas las críticas se alza el hecho de haber perdido el Ministerio de Finanzas.

A pesar de que el socio menor de Merkel obtuvo muchos menos votos que los conservadores, la mandataria alemana decidió otorgarles esa cartera junto con Exteriores y Trabajo. Según dijo este jueves el líder de la Unión Cristiano Social (CSU), Horst Seehofer, el SPD habría amenazado con abandonar la negociación si no recibía estas carteras.

"Si la CDU tolera esta humillación, entonces renuncia a sí misma", ha declarad el expresidente de la bancada conservadora en el Parlamento alemán Friedrich Merz al 'Bild'. "Con esta estructura de Gobierno, la CDU se ha debilitado y ha perdido influencia", ha comentado al mismo diario también miembro de la CDU Norbert Röttgen.