Nueva oleada de protestas por la reforma laboral en Francia a un día de la reunión de Valls con los sindicatos

 

Nueva oleada de protestas por la reforma laboral en Francia a un día de la reunión de Valls con los sindicatos

Protestas en Francia - Sindicatos franceses 2016
REUTERS
Actualizado 28/06/2016 21:33:13 CET

PARÍS, 28 Jun. (Reuters/EP) -

Miles de personas han vuelto a tomar las calles de París este martes en medio de una fuerte presencia policial, en protesta por los planes de reforma laboral del presidente francés, François Hollande, que han desencadenado numerosas manifestaciones en las últimas semanas, algunas de las cuales degeneraron en disturbios.

Esta manifestación ha sido la última en los cuatro meses de enfrentamientos que está viviendo Hollande con los sindicatos, que se niegan a aceptar una reforma laboral que supone que las grandes empresas puedan contratar y despedir con mucha más facilidad a sus empleados. El debate ha llegado a dividir al grupo socialista en el Gobierno y ha provocado una inmensa bajada en la popularidad de Hollande a tan sólo 10 meses de las elecciones presidenciales.

Las protestas han tenido lugar un día antes de que el primer ministro francés, Manuel Valls, se reúna de nuevo con los líderes del sindicato CGT y 'Force Ouvriere'(FO), que quieren que el Gobierno de marcha atrás con la reforma y la reescriba. La reforma, según Valls y Hollande, es estrictamente necesaria para acabar con el 10 por ciento de paro que existe en el país.

"Si el Gobierno no planea ceder, será una reunión para nada", ha declarado el líder del FO, Jean-Claude Mailly. Por su parte, el líder del CGT, Phillippe Martinez, ha dicho que espera no haber sido "invitado solamente para café".

FUERTE PRESENCIA POLICIAL

Miles de manifestantes han participado en marchas en Marsella, Rennes y otras ciudades, pero la marcha de París ha tenido lugar bajo unas estrictas medidas de seguridad. Unos 2.500 agentes antidisturbios desplegados han vigilado el desarrollo de la marcha, con órdenes de registrar bolsos y mochilas en busca de armas y de arrestar a posibles 'agitadores' en el acto.

Durante la manifestación, unos agentes de Policía han lanzando una bomba de gas lacrimógeno para dispersar a un pequeño grupo de jóvenes enmascarados que trataban de vandalizar un autobús público.

Valls ha acusado al CGT de ignorar los episodios de violencia que se han vivido durante las protestas, en las que centenares de jóvenes con máscaras negras tiraron piedras y destrozaron escaparates en medio de batallas campales con los antidisturbios, que respondieron con cañones de agua y gas lacrimógeno.

El Gobierno prohibió una manifestación planeada para el pasado jueves debido a la falta de seguridad que podría implicar, pero retiró la prohibición en el último momento y la manifestación siguió adelante.

En un intento de evitar nuevos episodios de violencia, se han levantado grandes vallas metálicas a lo largo de la ruta prevista por los manifestantes este martes. La Policía contaba con instrucciones durante la jornada de arrestar a cualquier persona que tratase de esconder sus caras tras pañuelos o que fuera armado.

El Gobierno tiene gran interés en que las tensiones con los sindicatos se suavicen, ya que a pesar de que las protestas están perdiendo fuelle cada día, la mayor parte del electorado sigue en contra de la reforma. Sin embargo, portavoces del primer ministro han confirmado que la negativa del Gobierno de reescribir la reforma sigue en pie.

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