El agente municipal que atendió al mantero fallecido "volvería a intentar salvar su vida"

Varias personas en Lavapiés (Madrid) tras los disturbios
EUROPA PRESS
Publicado 16/03/2018 12:30:35CET

MADRID, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

El agente de la Policía Municipal de Madrid que atendió ayer por la tarde en Lavapiés al mantero senegalés que sufrió un infarto ha dicho hoy a sus compañeros que "lo que más lamenta es que no pudiera salvar su vida, y que volvería a intentarlo".

Según han informado a Europa Press fuentes de la Policía Municipal, minutos antes de las 17 horas una pareja de agentes que iban a entregar una notificación a una persona en la calle Embajadores fueron requeridos por un amigo del senegalés indicado se encontraba en parada cardiorrespiratoria en la cercana calle del Oso, en Lavapiés.

A su llegada encontraron a Mmmame M. de 35 años, que tras un ataque epiléptico le había dado un infarto a las puertas de su casa. Así, este agente, también joven, le practicó las primeras maniobras de reanimación hasta la llegada de los sanitarios del Samur-Protección Civil, que tras 45 minutos de maniobras no lograron salvarle la vida.

A pesar del revuelo generado después, el policía, que ya ha declarado e informado a sus superiores de lo ocurrido, ha asegurado que "volvería a intentar salvarle la vida y la pena es no haberlo logrado". Asimismo, ha criticado que desde algunos colectivos se intenten "tergiversar" lo que verdaderamente ocurrió.

El Ayuntamiento y la Policía Municipal han negado que este fallecimiento fuera previo una persecución o intervención de la Policía Municipal, aunque ha abierto una investigación al respecto para comprobarlo. Otras fuentes policiales lo relacionaban ayer con un persecución policial iniciada en la Plaza Mayor.

Pero según fuentes del Cuerpo local consultadas por Europa Press, "se han mezclado dos hechos que nada tienen que ver". Y es que a las 16.30 horas de ayer dos manteros, antes la presencia de la Policía Municipal en las inmediaciones de la Puerta del Sol, emprendieron la huida a la carrera, golpeando en la misma a dos turistas francesas, una de avanzada edad, que resultó herida leve en la caída. Como consecuencia de ello, los dos manteros fueron detenidos.