Un teniente coronel será juzgado por acceder al correo de un subordinado y pedirle fotos desnudo para desprestigiarlo

Actualizado 15/01/2013 13:52:46 CET

También deberá sentarse en el banquillo otro oficial que facilitó la identidad del denunciante al teniente coronel

MADRID, 15 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un teniente coronel del Ejército de Tierra, cuyas iniciales son V.Z.P, será juzgado por un tribunal militar por haber accedido presuntamente al correo de un subordinado para vigilar la relación que mantenía con su secretaria, con quien tenían una relación simultánea y a la que también espió. Para desprestigiar al sargento, el oficial habría creado perfiles falsos de mujer en una web de contactos, a través de la que le envió "mensajes de contenido muy íntimo, en ocasiones pornográfico", en los que le pedía fotos desnudo, con el propósito "muy probable" de desprestigiarlo.

En el auto de procesamiento, al que ha tenido acceso Europa Press, el Juzgado Togado Militar Central nº2 de Madrid considera que estos hechos podrían ser constitutivos de un delito de abuso de autoridad o de uno de extralimitación en el ejercicio del mando, que también atribuye indiciariamente a otro teniente coronel, P.B.R, que facilitó al primero las claves del correo electrónico del sargento denunciante. Estos delitos están penados con hasta cuatro años de prisión, el primero, y dos años el segundo.

Según la denuncia, el sargento, representado por el Gabinete Suárez-Valdés, tuvo conocimiento de estos hechos presuntamente delictivos en abril de 2008, el día que se despidió de su superior debido a que dejaba el Acuartelamiento de Loyola de San Sebastián, por un cambio de destino. En el transcurso de una reunión, su superior, en ese momento comandante, le reprochó una "falta de lealtad", que el entonces brigada atribuyó a la relación que había mantenido con su secretaria quien "a su vez, y simultáneamente, también mantenía una relación afectiva y sentimental con el comandante".

Aunque en un principio lo negó, el ahora teniente coronel le habló de detalles de su ámbito "más íntimo y privado" y le acabó reconociendo "abiertamente" que los conocía porque había entrado en su correo electrónico, que había sido elegido por "el CNI, en el curso de un sondeo aleatorio y rutinario".

Dada la "incredulidad" del denunciante por este argumento, el teniente coronel le reconoció que había obtenido sus claves a través de otro teniente coronel, responsable de informática para todas las unidades del País Vasco, lo que le había permitido entrar en su cuenta de correo y abrir sus emails. Este oficial reconoció al sargento su participación y le dijo que lo había hecho "en multitud de ocasiones anteriores con otros militares", porque aunque "sabía que no era totalmente legal, se sentía plenamente respaldado por sus jefes".

CREÓ PERFILES DE MUJER PARA PEDIRLE FOTOS EN ACTITUDES SEXUALES

Según denuncia el sargento, una vez entró en su correo y pudo conocer detalles de su vida privada, tales como sus apodos en una página de contactos para adultos, el teniente coronel se creó "varios perfiles de mujer" desde los que envió mensajes al sargento, al que pidió fotografías en las que apareciera "desnudo en actitudes sexuales explícitas" en las que se le viera la cara, a lo que se "negó rotundamente".

En la última reunión que mantuvieron, el teniente coronel le "enumeró una por una las fotos" que sí le envió, así como las que le habían enviado mujeres con las que mantenía contacto por correo electrónico, todo esto con la intención de "abochornarle y humillarle".

Según el tribunal, en la instrucción ha quedado acreditado que las cuentas de correo electrónico desde las que se le pidieron las fotos desnudo están registradas desde el domicilio particular del denunciado, tal y como ha determinado la Unidad de Investigación Criminal y Policía Judicial de la Ertzaintza. Además, se ha constatado que el teniente coronel P.B.R. solicitó las identidades tanto del denunciante como de la secretaria.

De esta manera, el auto de procesamiento señala que "existen indicios para suponer" que el teniente coronel P.B.R facilitó en abril de 2007 las identidades del sargento y la secretaria al superior de ambos, quien hasta al menos abril de 2008 "estuvo consultando" sus correos y con la intención "muy probable de desprestigiar" al suboficial, "creó unos falsos perfiles de mujer, detrás de los que él se escondía, mandando electrónicamente desde su domicilio particular mensajes al denunciante, solicitándole fotografías en las que saliese desnudo".

Estos mensajes "de contenido muy íntimo, en ocasiones pornográfico, provocaron respuestas" del sargento "de igual tenor", de las que el teniente coronel denunciado tuvo "puntual conocimiento, pues en definitiva iban a él dirigidas".

Los dos tenientes coroneles procesados se encuentran el libertad provisional, con la obligación de presentarse los días uno de cada mes en la sede el Juzgado Togado en Madrid o ante la autoridad jurisdiccional o administrativa que se designara.