NUEVA YORK/MADRID (OTR/PRESS)
Ningún ser humano es de piedra, aunque parezca sacado del sótano de la casa de vacaciones del mismo Demonio. Marilyn Manson, el histriónico cantante del grupo del mismo nombre, no acaba de superar su ruptura con la bella Dita Von Teese, y ha llegado a plantearse poner fin a su vida, repleta de polémicas y enormes éxitos musicales a nivel internacional.
Estas macabras ideas, que podrían parecer lógicas en un tipo como Manson, no le vinieron a la mente sólo por la ruptura, en enero de 2007, con la que ha sido su mujer desde diciembre de 2005, cuando se casó con ella en un castillo de Irlanda. Al parecer, el cantante, cuyo nombre real es Brian Hugh Warner -y nunca salió en 'Aquellos maravillosos años', aunque sí en 'Lost Highway' de David Lynch- atraviesa un mal momento vital y su capacidad compositora está completamente bloqueada.
"La idea de no tener a alguien a quien coger de las manos para atravesar el infierno fue demasiado para mí", confiesa el popular cantante, conocido en ciertos círculos como 'El Reverendo', por ocupar este cargo dentro de la Iglesia de Satán fundada en 1966 por Anton Szandor LaVey. "Es como si no pudiese llegar por mí mismo a una conclusión", explica Marilyn Manson en declaraciones a 'Music News' recogidas por OTR/Press, añadiendo que "miro atrás y veo que era otra persona y rechazo volver a ese lugar de nuevo".
"Pero fue básicamente porque no sentía que tuviese a nadie que fuese a caminar conmigo en la horrible realidad en la que vivimos", añade el cantante, que remacha: "¿Quería suicidarme? Sí. ¿Estuve cerca de hacerlo? Más de lo que me gustaría pensar". Parece que Marilyn Manson ya ha superado esos momentos bajos, porque próximamente, el 5 de junio, sacará a la venta su nuevo disco 'Eat me, drink me' y poco después, el 25 de julio, comienza una gira por Estados Unidos y Canadá junto a Slayer que durará hasta septiembre.