Francia determina que las cajas de botín de los videojuegos no son apuestas

Cajas de 'loot'
BLIZZARD
Publicado 03/07/2018 12:02:06CET

   MADRID, 3 Jul. (EDIZIONES/Portaltic) -

   La Autoridad de Regulación de Juegos En Línea (ARJEL) de Francia ha determinado que las cajas de botín ('loot boxes') existentes en algunos videojuegos no son apuestas, puesto que no pueden considerarse una ganancia potencial, aunque solicita una regulación a nivel europeo que proteja de sus peligros.

   ARJEL ha publicado su informe de actividad 2017-2018, en el que ha analizado la situación de diversos juegos en línea, como las apuestas, el 'póker' o la venta de las llamadas cajas de botín, como los sobres de FIFA o las cajas de CS:GO, que permiten obtener un objeto, aleatorio, más o menos esencial para el progreso en el juego.

   En este sentido, la organización ha decidido que, de acuerdo a las leyes y normas francesas, las cajas de botín no son apuestas, puesto que para ser calificadas de este modo tendrían que ser una oferta pública, con un gasto financiero consentido con posibilidad de obtener una futura ganancia, todo ello existiendo un elemento de azar.

   Las cajas de botín suponen un desembolso, "a veces, de forma repetida", como indica la institución francesa, con la esperanza de obtener un objeto o personaje que ayude en el juego, si bien este ítem es aleatorio y el jugador no sabe qué obtendrá. No obstante, no todas las cajas de botín pueden considerar como "juego de apuestas", puesto que ese ítem no siempre se puede calificar como esperanza de ganancia.

   La entidad refleja que las microtransacciones realizadas dentro de los videojuegos deberían estar reguladas a nivel europeo, puesto que los usuarios no conocen el porcentaje que tienen de obtener un objeto, e incluso señala la preocupación que suscita que se puedan usar los datos personales de los usuarios para manipular la aleatoriedad de conseguir estos ítems.

En el documento también se pide una regulación para proteger a los colectivos más vulnerables, como los menores, dado que no se exige una edad mínima para acceder a las cajas de botín, y esa esperanza de conseguir un objeto que ayude en el juego puede suscitar a edades tempranas la necesidad de apostar.

   La Unión Europea prepara actualmente un informe sobre las cajas de botín, en el que se incluirá información para los consumidores, con explicaciones para los padres sobre los peligros de esta práctica, además de consejos para las editoras, según se revela en el documento.

Contador