Los sitios naturales Patrimonio Mundial amenazados por el cambio climático se han casi duplicado en tres años

Publicado 13/11/2017 13:42:32CET

De los 241 sitios Patrimonio, 70 se enfrentan a problemas considerables de conservación, y 17 están en situación crítica por diversas amenazas

MADRID, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

El número de sitios naturales considerados Patrimonio Mundial amenazados por el cambio climático ha incrementado de 35 a 62 en tres años, y podría seguir creciendo en los próximos años, según concluye la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en un informe que ha sido publicado este lunes, 13 de noviembre, en la conferencia sobre el cambio climático de las Naciones Unidas que se celebra estos días en Bonn, Alemania.

En el documento --la Segunda Perspectiva del Patrimonio Mundial de la UICN, una actualización del informe de la Perspectiva del Patrimonio Mundial de la UICN de 2014-- se evalúa, por primera vez, los cambios ocurridos en el tiempo en las perspectivas de conservación de los 241 sitios naturales del Patrimonio Mundial. Así, se examinan las amenazas, la protección y la gestión de los sitios, así como el estado de sus valores del Patrimonio Mundial --las características exclusivas que los han hecho merecedores de la condición--.

Según la evaluación, los impactos del cambio climático, como el blanqueamiento de los corales y la pérdida de glaciares, afectan a una cuarta parte de todos los sitios --en comparación con la séptima parte de sitios afectados en 2014-- y colocan los arrecifes de coral y los glaciares entre los ecosistemas más amenazados. No obstante, otros ecosistemas, como los humedales, los deltas de tierras bajas, el permafrost y los ecosistemas sensibles al fuego también se ven afectados.

Así, los arrecifes de coral inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial, como el Atolón de Aldabra en el Océano Índico (el segundo atolón de coral más grande del mundo), el Arrecife de Barrera de Belice en el Atlántico (el arrecife de barrera más grande del hemisferio norte) y la Gran Barrera de Coral (el arrecife más grande de la Tierra) han sido afectados por incidentes de blanqueamiento de coral masivos de efectos devastadores durante los tres últimos años, debido al incremento de la temperatura de los mares.

La Gran Barrera, por ejemplo, ha sufrido un blanqueamiento generalizado, lo cual representa la afectación de hasta el 85% de los arrecifes examinados en 2016. El retroceso de los glaciares, también como consecuencia del incremento de las temperaturas, constituye una amenaza para sitios como el Parque Nacional del Kilimanjaro --que presume de contar con el pico más alto de África-- y los Alpes Suizos Jungfrau-Aletsch --que albergan el mayor glaciar alpino--.

El informe también advierte del incremento de otras amenazas para los sitios naturales Patrimonio Mundial, como es el caso de las especies invasivas, el turismo no sostenible o la construcción de infraestructuras, ya que afectan a procesos ecológicos y amenazan la supervivencia de las especies que en ellos habitan. De estas amenazas, las especies invasivas foráneas constituyen la más generalizada, pues su impacto a menudo se ve agravado por el cambio climático, al facilitar su expansión y establecimiento.

UN 29% CON PROBLEMAS DE CONSIDERACIÓN Y UN 7% EN SITUACIÓN CRÍTICA

En líneas generales, el informe concluye que 70 de los 241 sitios Patrimonio Mundial (un 29%) se enfrentan a problemas considerables de conservación, mientras que 17 de los lugares (7%) tienen una perspectiva de conservación crítica. Entre estos espacios críticos se encuentran el Parque Nacional de Everglades en los Estados Unidos y el Lago Turkana en Kenia. En el lado positivo, dos tercios de los sitios evaluados tienen probabilidades de mantener un buen estado de conservación en el futuro próximo, la misma proporción general que en 2014.

"Los sitios naturales del Patrimonio Mundial desempeñan un papel crucial de apoyo a las economías y medios de subsistencia locales", señala el director del Programa de Patrimonio Mundial de la UICN, Tim Badman. "Su destrucción puede, por tanto, tener consecuencias devastadoras más allá de su belleza excepcional y valor natural", añade Badman, que pone de ejemplo el Parque Nacional de Huascarán, en Perú, donde el derretimiento de los glaciares está afectando a los suministros de agua, además de contaminar el agua y el suelo al liberarse metales pesados anteriormente atrapados en el hielo. "Lo cual no hace más que agravar la urgencia en el desafío de proteger estos lugares", urge Badman.

LA GESTIÓN EFICAZ, RESPONSABLE DE LA MEJOR DE LA CONSERVACIÓN

Por otro lado, el documento revela que la gestión de sitios naturales considerados Patrimonio Mundial ha empeorado en términos de calidad y eficacia desde 2014, debido, en gran medida, a la ausencia de suficientes fondos. El informe lamenta que, actualmente, menos de la mitad de los sitios son gestionados con arreglo a estándares adecuados.

Sin embargo, el estudio también incluye algunas historias de éxito, que muestran el impacto tangible y positivo de una gestión eficaz. Es el caso del Parque Nacional de Comoé de Costa de Marfil, que ha visto cómo se recuperaban sus poblaciones de elefantes y chimpancés gracias a la gestión eficaz y el apoyo internacional, tras la estabilización política en el país.

Como consecuencia, su perspectiva de conservación ha mejorado de forma considerable en los últimos tres años. Este Parque es uno de los 14 sitios cuya clasificación ha mejorado desde el informe Perspectiva del Patrimonio Mundial de la UICN de 2014, pasando de una situación 'Crítica' a una de 'Preocupación Significante', al igual que ha sucedido con el Complejo Forestal Dong Phayayen-Khao Yai, en Tailandia.

"La protección de los sitios del Patrimonio Mundial es una responsabilidad internacional de los mismos gobiernos que han suscrito el Acuerdo de París", afirma la directora general de la UICN, Inger Andersen, que asegura que el informe envía "un mensaje claro" a los delegados reunidos en Bonn: "el cambio climático actúa rápido y afecta también a los tesoros más hermosos" de la Tierra.

Según indica, la velocidad y la escala a las que el cambio climático está dañando el patrimonio natural ponen de manifiesto "la necesidad de establecer compromisos urgentes y ambiciosos de ámbito nacional para la aplicación del Acuerdo de París".