Actualizado 17/08/2009 17:45 CET

Casi la mitad de las piscinas de uso público recibieron una sanción durante la primera inspección de 2008

ALMERÍA, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

Unas 451 piscinas de uso público de la provincia de Almería, entre las que se encuentran aquellas a las que acceden comunidades de vecinos de más de 20 viviendas y las piscinas municipales en las que se excluyen las deportivas, recibieron algún tipo de sanción por parte de la Consejería de Salud durante el pasado año debido a que presentaban "deficiencias" en aspectos relacionados con la depuración o la calidad de las aguas así como en materia de seguridad en 2008.

Según los datos a los que tuvo acceso Europa Press, la provincia contaba durante el pasado año con 982 piscinas de uso público, de las cuales, cerca de la mitad fueron sancionadas por los inspectores que dispone la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía encargados de supervisar su buen funcionamiento.

De este modo, en total se realizaron 1.400 inspecciones, ya que además de realizar una primera visita a las instalaciones, aquellos recintos y vasos que fueron sancionados tuvieron que someterse a una segunda revisión a fin de comprobar la subsanación de las faltas encontradas.

En cuanto a las infracciones, se consideran leves las acciones u omisiones que supongan una vulneración de las características de las zonas de baño, y de las instalaciones anexas al saneamiento e higiene de las piscinas, a la calidad y tratamiento del agua de los vasos, y al personal, vigilancia y usuarios, sin trascendencia directa para la salud, así como un tratamiento del agua inadecuado. Estas sanciones pueden ascender hasta los 3.000 euros.

Las infracciones graves, cuyo importe se eleva hasta los 15.000 euros, corresponden a aquellas negligencias que supongan un riesgo de salud para los usuarios y que pasan por las malas condiciones del agua y los vasos, el incumplimiento de la normativa en los aseos o vestuarios, la inoperatividad de la prestación de primeros auxilios, la ocultación, alteración o ausencia de datos en el Libro de Registro y Control o la reincidencia en infracciones leves.

Las faltas muy graves, que pueden llevar al cierre de la piscina durante cinco años, se producen cuando las condiciones producen daños muy graves en la salud de los usuarios o cuando no se subsanan faltas graves advertidas con anterioridad. Además, estas infracciones pueden conllevar multas de hasta 600.000 euros.