Agentes de la Policía Nacional trasladan al detenido tras su arresto por segunda vez en Almería. - POLICÍA NACIONAL
ALMERÍA 19 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional ha detenido por segunda vez a un hombre en Almería que, tras quedar en libertad provisional por el robo con fuerza en un establecimiento de telefonía y electrónica, regresó al mismo comercio para intimidar a su propietario y sustraerle dinero en efectivo.
La segunda detención se produjo este martes en la vía pública, sin incidentes, y tras pasar nuevamente a disposición judicial se ha decretado su ingreso en prisión este jueves, según ha informado el cuerpo policial.
La investigación se inició el pasado 22 de enero tras la denuncia presentada por el propietario, ya que a las 04,00 horas se produjo un robo con fuerza en el establecimiento mediante la fractura de la cerradura de la persiana metálica y el forzamiento de la puerta interior.
El autor sustrajo siete terminales móviles de alta gama y las cámaras de seguridad del local captaron imágenes del asalto, lo que permitió a los agentes identificar al presunto responsable en menos de 24 horas.
El investigado fue localizado y detenido gracias a la colaboración entre las Brigadas de Policía Judicial, Científica y Seguridad Ciudadana de la Comisaría Provincial de Almería.
Apenas unos minutos después de abandonar el juzgado, el arrestado se personó nuevamente en el mismo establecimiento donde había cometido el robo. Según las imágenes aportadas por el perjudicado, accedió al interior del local y, "adoptando una actitud desafiante, recriminó violentamente al propietario haberlo denunciado".
Durante la escena, que quedó grabada tanto en vídeo como en audio, le amenazó con quemar el negocio y le coaccionó para que no avisara a la Policía. Las grabaciones permitieron comprobar que vestía exactamente la misma ropa con la que había sido fotografiado durante su reseña policial horas antes.
En el transcurso de la intimidación, golpeó el mobiliario del establecimiento, intentó acceder a la caja registradora y consiguió que el propietario le entregara 30 euros en efectivo a cambio de que abandonara el lugar.
Ante la gravedad de los hechos y pese al temor inicial del perjudicado a denunciar por miedo a represalias, los investigadores realizaron el correspondiente visionado y transcripción de las imágenes y acordaron la imputación de nuevos delitos al detenido, que ya contaba con antecedentes policiales previos a estos hechos.