Estación de calidad del aire de La Granatilla, en Níjar (Almería). - ENDESA
ALMERÍA 6 Ago. (EUROPA PRESS) -
Endesa ha cedido a la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía la estación de calidad del aire de La Granatilla, ubicada en Níjar (Almería), y 22 equipos de medida y calibración procedentes de la red de control ambiental asociada durante años a la central térmica Litoral.
Según ha informado la compañía eléctrica en una nota, la estación formaba parte de las cinco instalaciones que Endesa mantenía en un radio de 20 kilómetros alrededor de la central térmica, con cobertura en los municipios de Carboneras, Níjar y Mojácar.
Las cinco estaciones estaban integradas en la Red de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire de Andalucía y ofrecían información en tiempo real sobre los principales parámetros que determinan la calidad del aire, entre ellos las partículas en suspensión, el ozono, el dióxido de azufre (SO2), los óxidos de nitrógeno (NOx) y el monóxido de carbono (CO), además de distintas variables meteorológicas.
Tras el cierre de la central térmica y el avance de los trabajos de desmantelamiento, la continuidad operativa de las estaciones "dejó de resultar necesaria para la instalación".
Sin embargo, lejos de convertirse en un residuo, Endesa promovió la cesión de la infraestructura y de los equipos asociados "para asegurar que siguieran desempeñando una función de interés público".
La estación de La Granatilla y los 22 equipos de medida y calibración que estaban instalados en el resto de estaciones ambientales continuarán en la red autonómica de control atmosférico y permitirán obtener información para el seguimiento de la calidad del aire y la definición de medidas destinadas a su mejora. La compañía ha señalado que su uso contribuirá a "proteger la salud y el medio ambiente" en la provincia.
La Red de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire de la Junta está formada por 97 estaciones fijas, entre las que se incluyen torres meteorológicas, unidades móviles, captadores difusivos y paneles informativos repartidos por Andalucía.
La red permite medir contaminantes como las partículas en suspensión, el ozono o el dióxido de nitrógeno y constituye, según Endesa, "una de las redes de medición de calidad del aire más amplias del país", que ahora se ha ampliado con los equipos de la compañía.
UNA SEGUNDA VIDA PARA LOS ACTIVOS DE LA CENTRAL LITORAL
La cesión de la estación de La Granatilla se suma a otras donaciones que Endesa ha impulsado desde el inicio del desmantelamiento de la instalación, destinadas a prolongar la vida útil de materiales, equipos y recursos mediante su reutilización por parte de entidades públicas, educativas y sociales.
En total, se han realizado más de 1.000 cesiones de material perteneciente a la central térmica. Entre ellas figuran más de 150 elementos industriales, como interruptores automáticos, filtradoras de aceite, bombas de achique y equipos de respiración autónoma, que se han destinado a distintas centrales hidroeléctricas andaluzas gestionadas por Endesa.
La compañía también ha cedido mobiliario, material de laboratorio y maquetas a entidades educativas como la Universidad de Almería (UAL) y el CEIP Federico García Lorca de Carboneras.
Asimismo, la Asociación de Mujeres Mariana Pineda de Carbonas ha recibido mobiliario y material de oficina para sus talleres culturales y actividades sociales, mientras que la Guardia Civil y el Consorcio de Extinción de Incendios y Salvamento del Levante Almeriense han obtenido mobiliario y equipos técnicos.