Un momento de la presentación en la Universidad de Almería del estudio sobre natalidad y fecundidad en Andalucía. - UAL
ALMERÍA 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un equipo multidisciplinar de investigadores de la Universidad de Almería (UAL) ha determinado que la maternidad en Andalucía se ha retrasado y reducido y que la baja natalidad no responde a una elección individual aislada, sino al efecto de "barreras estructurales persistentes", y plantea la necesidad de reforzar las políticas públicas de vivienda, empleo y conciliación para revertir esta tendencia.
Así se desprende de una investigación presentada este miércoles en el campus universitario, que también advierte de una elevada presión social sobre las mujeres y subraya la necesidad de rediseñar las políticas públicas ante el descenso de la natalidad en la comunidad.
El estudio, titulado 'Variables que influyen en la natalidad y la fecundidad en Andalucía. Análisis longitudinal', ha utilizado una metodología combinada cuantitativa y cualitativa, con un enfoque pionero en la comunidad autónoma, y cuenta con el respaldo de la Fundación Unicaja y con el apoyo científico y técnico del CEMyRI, según ha trasladado la entidad académica en una nota.
La investigación ha sido desarrollada desde las áreas de Sociología, Geografía Humana y Antropología por un equipo formado por seis personas, dirigido por Juan Carlos Checa y Montserrat Montserrat, coordinado por Fernando Fernández y con la participación como autoras de Ángeles Arjona, María José González y Rosa María Mañas.
Durante la presentación del trabajo, Esther Jerez, en representación de la Fundación Unicaja, ha agradecido la labor del equipo investigador y de la UAL, y ha señalado que "desde Fundación Unicaja creemos en la investigación, en la educación, el conocimiento y la innovación como componente imprescindible para alcanzar un pleno bienestar social".
En este sentido, ha añadido que "año tras año reforzamos nuestra apuesta por la iniciativa científica y de investigación", ha descrito como "un orgullo" formar parte del informe y ha deseado "que tenga un gran recorrido y que sea de utilidad".
Por su parte, Juan Carlos Checa ha explicado que el objetivo central del estudio ha sido analizar las variables que influyen en la situación actual de la natalidad, la fecundidad y la fertilidad en Andalucía en 2025, así como su evolución reciente.
Ha destacado que se trata de una investigación centrada exclusivamente en la experiencia, las decisiones y las percepciones de las mujeres andaluzas, ya que toda la información primaria se ha obtenido mediante encuestas y entrevistas realizadas únicamente a mujeres mayores de 16 años, madres y no madres.
En total, se han llevado a cabo 1.104 encuestas sociológicas y una veintena de entrevistas en profundidad, que representan a 3.600.000 mujeres de Andalucía.
La investigación se estructura en nueve apartados, que incluyen una introducción general, marcos teórico y metodológico, análisis demográfico comparado, resultados cuantitativos y cualitativos, conclusiones y propuestas de actuación.
"Con este trabajo ofrecemos evidencia empírica y rigurosa para comprender una de las cuestiones más relevantes del presente y del futuro de Andalucía, como es la dinámica demográfica y reproductiva", ha señalado Checa.
Rosa María Mañas ha expuesto el resumen del contenido del estudio y ha indicado que, además del objetivo central, se han abordado cuestiones como la identificación de los factores estructurales e individuales que explican el descenso de la natalidad, el análisis de las distintas situaciones de la no maternidad y la diferenciación entre la que responde a una elección y la que viene impuesta por limitaciones, así como las motivaciones y los discursos de las mujeres andaluzas en su planificación familiar.
Las conclusiones, leídas por Ángeles Arjona, apuntan que "la maternidad en Andalucía se ha retrasado y reducido y la natalidad no es una elección individual aislada, sino el resultado de barreras estructurales persistentes".
El estudio constata que "la no maternidad adopta formas diversas" y que, aunque "la maternidad sigue siendo un proyecto mayoritario, se redefine como una elección consciente, afectiva y personal".
Asimismo, subraya que "la presión social sobre las mujeres que no son madres sigue siendo muy significativa" en la comunidad y que "la baja intención de tener hijos a corto plazo apunta a la continuidad del descenso de la natalidad".
El análisis también identifica un cambio de valores en los últimos veinte años, con una "reidentificación familiar en la que se prioriza la calidad de vida del hijo y la estabilidad emocional previa a la crianza", así como nuevas dinámicas de fecundidad que "presentan fuertes inversiones económicas, administrativas y legales por parte de las instituciones públicas".
Entre los resultados empíricos, el estudio señala que las bajas tasas de natalidad llevan a que la población andaluza se sostenga más por la inmigración que por el crecimiento natural, aunque Checa ha matizado que "la tendencia es a igualarse".
CONCILIACIÓN, VIVIENDA Y EMPLEO
Las mujeres encuestadas identifican como principales motivos para tener menos hijos de los deseados la precariedad laboral, el precio de la vivienda y las dificultades de conciliación, parcialmente suplidas por el apoyo familiar. La media actual se sitúa en 1,2 hijos por mujer y la edad más habitual para ser madre se encuentra entre los 32 y los 33 años.
La investigación plantea diversas propuestas de mejora, centradas principalmente en impulsar políticas integrales de conciliación familiar. Así, recomiendan "seguir modelos europeos donde sí que una intervención política y económica, inversión, que están funcionando porque no hay en estos momentos reemplazo generacional en cuanto al número de hijos por mujer".
Entre las medidas recomendadas figuran facilitar el acceso a la vivienda, promover la estabilidad laboral, establecer redes públicas eficaces de cuidado infantil, apoyar la maternidad en edades tempranas, reconocer la diversidad familiar y la libertad reproductiva y fomentar la investigación continua sobre la natalidad y la fecundidad.
Por lo tanto, insisten desde la UAL, se trata de rediseñar políticas públicas en ámbitos como la familia, la igualdad, el empleo, la planificación social y la sostenibilidad del sistema de bienestar.