Actualizado 27/08/2012 16:10 CET

El incendio de Bédar, originado en una cuneta, arrasa 374 hectáreas del LIC de Sierra de Cabrera

Collado Y Ferrer Muestran Imágenes Del Fuego En La Madrugada Del Domingo
EUROPA PRESS

ALMERÍA, 27 Ago. (EUROPA PRESS) -

El incendio forestal que obligó a desalojar el núcleo urbano de Bédar y tres diseminados, y que, según la primera medición perimetral ha arrasado 374 hectáreas de suelo declarado Lugar de Interés Comunitario (LIC) se originó en la cuneta de una carretera comarcal que discurre junto al paraje de Pago de Las Molineras, por lo que, a la espera del informe definitivo de la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF), todo apunta a que "la mano del hombre" originó el fuego "con una colilla o con cualquier otro tipo de material".

Así lo ha indicado este lunes en rueda de prensa el delegado territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, José Manuel Ortiz Bono, quien ha avanzado que la Junta andaluza va a iniciar "ya" el plan de restauración de las 231 hectáreas de monte público que se han visto afectadas.

La superficie afectada por el fuego se encuentra en el LIC de Sierra Cabrera, un espacio de gran importancia desde el punto de vista de la flora como de la fauna y que, desde 2007, ha sido escenario de dos incendios que arrasaron en total más de 1.600 hectáreas, el más grave en 2009. Este espacio es una de las zonas de mayor diversidad florística de la Península Ibérica, y en él destaca la presencia de tortuga mora con poblaciones originales catalogadas en peligro de extinción.

En esta línea, la delegada del Gobierno andaluz en la provincia, Sonia Ferrer, ha aventurado que la intervención para reforestar la zona podría enmarcarse en el plan de choque para la creación de empleo aprobado por la Junta en julio.

El fuego, que ha causado daños aún por cuantificar en viviendas aisladas de las pedanías, así como en fincas de olivo y almendro, ha quemado en su trayectoria vegetación de monte bajo y cultivos abandonados, según han precisado en la misma comparecencia Ferrer y el alcalde de Bédar, Ángel Collado, quien ha subrayado que las llamas, que obligaron a activar el sábado el nivel 2 de emergencias, se acercaron "mucho" al perímetro de las zonas habitadas del municipio.

Collado, quien ha confirmado que se ha completado con normalidad el realojo de los vecinos, ha asegurado que los servicios básicos como suministro eléctrico y abastecimiento de agua se han restablecido aunque con "algunas restricciones" en este último caso para algunos de los diseminados, que en estos momentos se surten de agua procedente de un pequeño depósito a la espera de que se restituyan "a lo largo de esta tarde" las tuberías principales de impulso y retorno que quedaron destruidas por el fuego.

La delegada del Gobierno andaluz ha desgranado que la primera actuación para sofocar el incendio se inició a las 12,40 horas del sábado aunque las llamas avanzaron "muy rápido" en las cuatro horas siguientes hasta calcinar el 80 por ciento del total de la superficie que se ha visto afectada debido a "la velocidad del viento cambiante" y a la "difícil orografía con la que cuenta el término municipal, con abruptas pendientes".

TRES FASES DE DESALOJO

La evolución de las llamas, para cuyo control se activó un puesto de mando en la 'Casa de las tortugas' que ha coordinado a un total de 579 efectivos humanos que han participado en las labores de extinción, obligó en esas horas a un primer desalojo del núcleo diseminado de El Selvalico, con unas 30 viviendas que sus habitantes pudieron abandonar "por sus propios medios".

En una segunda fase, el dispositivo procedió al desalojo de las pedanías de La Serena y Los Pinos, para lo que ya se pusieron a disposición de los vecinos medios de transporte públicos, aunque el momento crítico, que provocó al activación del nivel 2 de emergencia y la solicitud de intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), llegó a las 21,00 horas del sábado.

Según han detallado, un cambio en la dirección del viento obligaba a desalojar el núcleo urbano de Bédar y ha habilitar cinco autobuses para facilitar la evacuación. La mayoría de los afectados decidieron acudir a casas de familiares y allegados aunque más de 200 personas fueron acogidas en el pabellón de Los Gallardos, a cuya alcaldesa, María González, así como al resto de municipios de la comarca del Levante, Collado ha agradecido su "colaboración como una gran familia".

TRES PERSONAS ATENDIDAS

A pesar de la gravedad del incendio y de las dificultades de las tareas para su control, Ferrer ha destacado el hecho de que no se hayan producido daños personales, salvo tres casos de trabajadores de las tareas de extinción, dos por golpes de calor, que se han recuperado rápidamente, así como otro trabajador, que tuvo que ser atendido en un hospital y que fue "dado de alta enseguida".

Sobre la cuantificación de los daños materiales, que según una primera estimación de la Junta han sido "pocos", el alcalde ha trasladado que serán los afectados los que realicen "una primera valoración" que, a continuación, será validada por los técnicos municipales si bien ha precisado que, de momento, los desperfectos son superficiales y no estructurales en los inmuebles. "Espero que el trabajo conjunto de las administraciones pueda darles una respuesta en corto plazo de tiempo".

En el dispositivo, que se "jugó la vida" tal y como ha destacado debido a la "orografía horrible del pueblo", han participado, además de 579 personas, 84 vehículos de intervención y 37 medios aéreos. En concreto, del Plan Infoca han sido 407 personas a las que hay que sumar 48 efectivos de la UME.

Con el fin de extinguir en su totalidad el incendio y refrescar la zona para evitar que se puedan reactivar las llamas, a lo largo este lunes permanecen en la zona siniestrada cuatro grupos especialistas del Infoca con tres vehículos autobombas contra incendios, con un total de 34 efectivos.