Sede del TSJA en Granada. - EUROPA PRESS
ALMERÍA 6 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha rebajado en seis meses, hasta los diez años y medio de prisión, la condena a un hombre de Almería que con 33 años agredió sexualmente de la prima de su pareja, cuando tenía 11 años, tras generar situaciones con las que conseguía quedarse a solas con ella.
El alto tribunal andaluz estima parcialmente el recurso de la defensa y reduce la pena al mínimo legal al considerar que se produjeron dilaciones indebidas durante la instrucción de la causa, que se dilató durante seis años y dos desde que el investigado prestó declaración la primera vez hasta la celebración del juicio en la Audiencia de Almería.
En este sentido, la Sala apunta que, aunque hubo que practicar ciertas diligencias como el informe de ADN o una pericial psicológica de la menor que "por su complejidad" o "saturación del servicio tardaron "más tiempo del conveniente en llevarse a cabo", el resto apenas fueron declaraciones de testigos o involucrados, por lo que admite que los retrasos no pueden ser achacables al acusado.
La sentencia señala que a finales de agosto de 2018, el acusado conminó a la víctima, que contaba entonces con 11 años de edad, a mantener relaciones sexuales aprovechando que la madre estaba trabajando y la menor se quedaba circunstancialmente a solas con él.
Así, la sentencia apunta la existencia de dos agresiones. La primera de ellas se produjo después de que el acusado recogiera a la menor para llevarla a la playa, si bien en realidad la condujo hasta su domicilio con el pretexto de que allí les esperaba un familiar cuando, en realidad, no había nadie.
La menor fue sometida sexualmente por el acusado, quien le obligó después a jurarle "por su abuela" que no iban a decir nada de lo ocurrido a nadie.
En la segunda ocasión, fue la madre de la menor quien llamó al acusado para que recogiera a su hija y la llevara a casa de su tía, a la vez, pareja del acusado. A su llegada a la vivienda, la menor salió a la calle a su encuentro "para no quedarse a solas" con él, de modo que cerró la puerta y ocultó las llaves bajo una alfombrilla.
No obstante, el acusado mostró su interés en entrar en la vivienda y ante las excusas dadas por la menor le hizo ir a casa de otro familiar a por una copia de las llaves bajo el pretexto de que "se había dejado conectados el televisor y un ventilador". Tras conseguir las llaves la volvió a llevar al domicilio donde cerró las ventanas y la agredió sexualmente de nuevo.
La resolución judicial señala tocamientos anteriores, cuando la víctima tenía diez años y se quedaba a dormir en casa de sus primos, lo que el acusado aprovechaba para meterse en la cama. En este sentido, intentó incluso "tocarle los genitales" por debajo de la ropa sin conseguirlo porque la menor "se revolvió" y el hijo del acusado "se despertó".