LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN (CÁDIZ), 12 (EUROPA PRESS)
Juan José Uceda, portavoz de la Asociación de Trabajadores Españoles en Gibraltar, Ascteg, ha considerado "buenísima" la noticia del acuerdo sobre el Peñón, que trae consigo, entre otras medidas, el próximo fin de los controles en la Verja, que generaba "psicosis" entre los trabajadores transfronterizos.
"Para nosotros fue una sorpresa que nos lo anunciaran un día antes y al día siguiente estuviese ya firmado", ha manifestado en declaraciones a los medios, asegurando que habían llegado a punto de "desilusión" porque "siempre se iba a firmar y nunca se hizo".
Entre las principales mejoras del acuerdo, ha señalado que "lo bueno" es que "se evitan colas, se evitan los trámites y se pasa de un lado a otro sin problemas", recordando "los graves problemas" que generaban las "largas y duraderas colas" en la frontera, y que en algunos casos llegaba a provocar "psicosis" entre los trabajadores, hasta el punto de que "no había psicólogos en toda la comarca ni en Gibraltar para atender a la gente".
Uceda ha resaltado que el nuevo acuerdo permitirá que los trabajadores "cuando se levanten por la mañana, no tengan que pensar si les dará tiempo a llegar a sus citas médicas o compromisos familiares", algo que "va a pasar ya a la historia". Además, ha destacado que algunos gibraltareños "ya están empezando a llamar a las empresas aquí para ver si hay locales o viviendas para comprar".
Sin embargo, ha advertido de que quedan "importantes retos pendientes", especialmente en materia laboral y de protección social. "Siempre ha habido un gravísimo problema cuando una persona enferma con larga duración en Gibraltar", denunciando que los trabajadores "solo se les paga al año el primer mes más dos semanas".
Así, ha manifestado su esperanza de que los nuevos acuerdos aborden estas cuestiones, destacando especialmente la necesidad de mejorar las condiciones de los trabajadores, ya que "las pensiones de Gibraltar son las más bajas de toda Europa" y un trabajador español "no se puede pagar una residencia porque su salario no supera los 800 euros después de haber trabajado cuarenta y algo años" en la colonia británica, "un tercio de lo que podría cobrar cualquier español trabajando en la misma profesión" fuera del Peñón.