Actualizado 23/07/2012 18:46 CET

El Ayuntamiento de Jerez se plantea suprimir el 'botellódromo' tras la muerte del menor apuñalado

JEREZ DE LA FRONTERA (CÁDIZ), 23 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Jerez de la Frontera (Cádiz) ha anunciado este lunes que se plantea la posibilidad de suprimir el 'botellódromo' habilitado en la localidad para el consumo de alcohol después de que fuera escenario el pasado sábado de la muerte de un adolescente de 17 años como consecuencia de las heridas de arma blanca provocadas por un joven de 18.

Según la edil de Juventud del Ayuntamiento jerezano, Lidia Menacho, el actual modelo de 'botellódromo' ha "fracasado", por lo que ha abogado por "replantear qué espacio tenemos y qué es lo que quieren los jóvenes" de Jerez.

En este sentido, ha recordado que no en todas las ciudades se han habilitado espacios para consumir alcohol en la calle, "por lo que se pueden buscar otras alternativas de ocio".

En cuanto a la presencia de menores en el botellódromo, Menacho afirma que "siendo un espacio abierto, es imposible controlar la gente que entra", recordando en este sentido que ya hay un informe del Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, en el que ya se hablaba sobre este asunto.

Además el gobierno local del PP considera un "disparate" la Ley antibotellón, que consideran que "está mal planteada". Por ello, la alcaldesa, María José García-Pelayo, quiere trasladar la conveniencia de revisarla al vicepresidente de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, con quien tiene previsto reunirse en septiembre.

"QUITARLO NO ES LA SOLUCIÓN"

Por otra parte, el Defensor del Ciudadano de Jerez, Francisco Reinoso, ha afirmado, en declaraciones a Europa Press, que es "partidario de que quiten el botellódromo", aunque considera que "no es la solución", al razonar que "los jóvenes se seguirán reuniendo en otros lados a beber en la calle y se seguirán produciendo problemas".

El Defensor del Ciudadano ve "difíciles" las soluciones "a corto plazo". En su opinión, la base del problema "es la educación que dan los padres" y el hecho de que "los políticos no saben qué hacer con los jóvenes, porque no hay planes para ellos" y tampoco "un equipo multidisciplinar que aborde a la juventud".