Cáritas pone en marcha en Huelva un proyecto de acogida y ayuda formativa y laboral a extutelados migrantes

Publicado 06/10/2019 10:49:33CET
Beneficiarios y personal de Cáritas en la casa de acogida a extutelados.
Beneficiarios y personal de Cáritas en la casa de acogida a extutelados. - CÁRITAS.

HUELVA, 6 Oct. (EUROPA PRESS) -

Cáritas ha puesto en marcha en Huelva un proyecto para acoger a jóvenes migrantes que han dejado de ser tutelados por la administración al cumplir la mayoría de edad pero que aún no cuentan con los resortes suficientes para contar con una independencia plena. Por ello, Cáritas ha iniciado hace escasos días un proyecto para su acogida y acompañamiento formativo de cara a su inclusión laboral y social.

Así lo ha puesto de manifiesto en declaraciones a Europa Press Sonia Román, educadora social de Cáritas en Huelva, que ha explicado que por el momento serán cuatro los jóvenes acogidos en esta casa que cuenta con un total de siete plazas, estando tres ahora mismo ocupadas por personas de otro perfil pero que también necesitan este servicio.

La casa, cedida por la congregación de los hermanos Maristas a Cáritas, cuenta con siete plazas y el proyecto, que Cáritas hace con fondos propios, comienza con una duración de 16 meses, y busca atender de manera progresiva a una quincena de menores que cumplen la mayoría de edad y quedan "en un limbo que queremos cubrir", ha continuado Román.

Los primeros beneficiarios de este proyecto son cuatro jóvenes, procedentes de Marruecos y África Sudsahariana, que llevan más de un año en España y que gracias a esta iniciativa no se quedan desamparados.

Desde Cáritas han indicado que este proyecto pretende abordar la realidad de aquellos jóvenes migrantes que, o bien por haber salido de centros de menores o bien de centros de emergencia, tras cumplir la mayoría de edad, se ven abocados a vivir situaciones de exclusión social.

Román ha señalado que se trata de un perfil que cada vez es "más frecuente" en su trabajo y que les llega a través de derivaciones de los propios centros de atención, de los asentamientos de inmigrantes de la provincia o de los recursos destinados a personas sin hogar.

Desde Cáritas han remarcado, por tanto, que se trata de chicos que "por su edad, por el momento de ciclo vital que están viviendo y por la falta de estrategias de supervivencia en calle, necesitan del apoyo para que la transición a la madurez sea favorecedora".

Román ha señalado que uno de los objetivos principales es ofrecer a los menores en acogimiento residencial, apoyo y orientación en su proceso de transición a la vida adulta a nivel personal, social, laboral, económico y doméstico. Además facilita una vivienda donde poder iniciar un proceso de inserción hacia la vida autónoma.

Todo ello, como ha proseguido, se hace mediante un seguimiento personalizado, ofreciendo procesos de formación e incorporación al mundo laboral y social, a través de los recursos existentes en los distintos organismos y entidades de manera que "se prevenga la caída en círculos de exclusión".

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