El incendio de Niebla deja un paisaje desolador en Berrocal (Huelva). Imagen de archivo. - Clara Carrasco - Europa Press
BERROCAL (HUELVA), 2 (EUROPA PRESS)
La sociedad de cazadores 'Peñas Berroqueñas' paralizará la actividad cinegética en el municipio de Berrocal (Huelva), a través de un veto que se prolongará durante "un mínimo de cuatro años", tras la calcinación de 10.922 hectáreas de su coto durante el incendio forestal de Niebla.
Así lo ha detallado el presidente de la organización, Santiago Mateo Pichardo, en declaraciones a Europa Press, quien ha incidido en priorizar tanto la protección de los animales como la recuperación de la sierra, antes de plantear la reanudación de la actividad. "Bajo mi mandato, pondré todos los medios para que no que se cace en Berrocal, independientemente de los plazos que establezca la Junta", ha garantizado.
A su juicio, el coto onubense se ha convertido en "todo un desierto", por lo que la sociedad berroqueña ha estado de acuerdo en paralizar la actividad hasta que el territorio deje de presentar condiciones "prematuras" para su recuperación.
Asimismo, los socios berroqueños han determinado "por unanimidad" continuar con el pago de la cuota íntegra anual, a pesar del cese de la actividad, con el objetivo de invertir la cuantía en una "guardería" que proteja a la fauna del coto, frente a la amenaza de los furtivos que, según Pichardo, ya se han atisbado en el territorio. "Ahora empieza la amenaza de los pistoleros, no de los cazadores", ha advertido.
No obstante, el cazador ha reconocido dificultades para encontrar personal dispuesto a cubrir la supervisión del terreno, por lo que ha trasladado una petición a las administraciones para que "refuercen la vigilancia" con la presencia periódica de la Guardia Civil y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona).
De igual modo, ha detallado que los cazadores de los municipios afectados por el incendio, como Niebla, Valverde del Campo y la Pata del Caballo, han repartido melón, sandía, pienso, grano y paja a la fauna para garantizar su supervivencia "desde el primer día del incendio".
Por último, entre las preocupaciones inmediatas, ha señalado el riesgo de que la ceniza contamine los arroyos y ríos de la zona, de los que depende buena parte de la fauna, por lo que han preparado bidones para garantizar el suministro de agua si fuera necesario.