HUELVA 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
Dos de las hermanas del fallecido en una reyerta en el barrio de El Torrejón de Huelva capital el 16 de septiembre de 2020 han apuntado a uno de los once acusados como el autor de la puñalada que resultó mortal para este hombre, así como han asegurado que esta persona "amenazó" de muerte a su hermano ese mismo día, después de que, según la versión de ambas, le exigiera el pago de "medio millón de pesetas" --unos 3.000 euros-- por problemas derivados en su vivienda por una fuga en un tercer piso.
Así lo han indicado en sus declaraciones como testigos en la segunda jornada del juicio con jurado popular que acoge la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Huelva desde el viernes en la que se juzga a once personas como presuntos autores de la muerte del hombre, que en aquel momento contaba con 48 años.
Las hermanas de la víctima han señalado que fueron testigos de la reyerta que, según han apuntado, fue "una carnicería". En este sentido, han manifestado que el día de autos el presunto autor de la puñalada "amenazó" al hermano diciéndole que lo tenía "en el punto de mira" y que iba a "reunir a toda su familia" y "lo iba a matar". Ambas han señalado que alertaron a la Policía tras estas amenazas y antes de la reyerta, pero "llegaron tarde".
Asimismo, han identificado a los acusados como parte de esas personas que fueron a buscar a su hermano y participaron en los hechos, toda vez que han explicado que algunos llevaban "palos o bates de béisbol, navajas y adoquines" y que evitaron que ellas pudieran socorrer a su hermano, además de "amenazarlas" con hacerles daño si intentaban interferir.
Estas han sido las primeras testificales de la jornada, después de que se procediera a la lectura de los escritos las acusaciones y las defensas, así como a la exposición de los alegatos iniciales de las partes.
Al respecto, el Ministerio Fiscal solicita para el principal acusado 15 años de prisión por un delito de homicidio, mientras que para otras cincos personas, por el mismo delito, se pide 13 años de prisión. Todos ellos son definidos como coautores y se les exige, además, el pago de una indemnizarán conjunta a la madre de la víctima --ya fallecida-- de la cantidad de 54.295 euros y a cada uno de sus hermanos la cantidad de 20.350 euros. Por otro lado, a los otros cinco acusados por el delito de lesiones cualificadas se les pide una pena de cuatro años de prisión.
Por su parte, la acusación particular que representa a la madre y algunos de los hermanos de la víctima solicita 25 años para cada uno de los procesados por un delito de asesinato al considerar que, además, existió alevosía y ensañamiento, ya que entiende que "hay una colaboración y autoría conjunta", al igual que las otras dos acusaciones particulares que representan a uno y cinco hermanos más, respectivamente.
"CONTRADICCIONES EN LAS DECLARACIONES"
De otro lados, las defensas --tres abogados-- que representan a los acusados solicitan libre absolución para el presunto autor del apuñalamiento mortal, al considerar que no es posible demostrar su autoría, así como el abogado del mismo señala que "no se sostiene" lo que argumenta la familia y durante la declaración de las hermanas ha pedido incluir sus testificaciones en sede judicial durante la instrucción por "contradicciones" con respecto a sus declaraciones de este lunes.
Al respecto, ha señalado que en las declaraciones iniciales señalaron que "no habían visto" exactamente la zona en la que se había apuñalado al fallecido o que la puñalada había sido "en la barriga" y no por la zona en la que la recibió --por la zona lumbar derecha, causando la muerte instatánea al llegar al corazón-- como afirmaban este lunes en el juicio, toda vez que considera también que hay contradicciones en los objetos que dijeron en un inicio que portaban y quiénes los portaban.
Otro de los abogados de la defensa ha sostenido que la investigación y la instrucción han sido "fallidas" al no poder las mismas determinar quién fue el autor material del apuñalamiento mortal, toda vez que se ha explicado que se produjeron 27 lesiones en el cuerpo de la víctima y que "solo" la puñalada fue el motivo de la muerte. Igualmente, señala que en los hechos "participaron al menos 50 personas" y que "se ha seleccionado a once de ellas sin criterio".
Asimismo, dos de los abogados afirman que el motivo de las rencillas vienen por el "acoso" de la víctima a una hija de 14 años del presunto autor material de la puñalada, así como ha manifestado que la víctima "era problemática" y que el día de los hechos se presentó en casa del principal acusado con "un cuchillo de grandes dimensiones" y que hirió con el mismo a dos de los acusados.
Finalmente, las hermanas de la víctima han afirmado que era una persona "querida" en el barrio y que el conflicto era por una gotera en la casa de la vecina de arriba de su hermano, que provocó filtraciones en su casa y en la de la del principal acusado, que se mostraba convencido de que provenía de la vivienda del fallecido, por lo que pidió dinero para el arreglo de los desperfectos.
Por su parte, uno de los hermanos --que encontró a la víctima ya en el suelo tras la reyerta-- ha declarado que fue a hablar el principal acusado, con el que su hermano tenía "un problema", y con el padre del mismo, y que cuando acudió estaba "reunida toda la familia", por lo que consideró que su hermano corría peligro y fue a alertarle para que se marchara porque "cuando una familia de gitanos de reúne entera es para que haya un enfrentamiento".
Asimismo, ha señalado que cuando llegó a la zona el hermano estaba en el suelo y murió "en sus brazos" y había "numerosas" armas blancas, al tiempo que ha negado que bajo el brazo de la víctima hubiera una navaja.
TESTIGOS APUNTA A LOS ACUSADOS
En esta jornada también han declarado tres agente de la Policía Nacional que acudieron al aviso de la reyerta. Así, el exjefe de homicidios ha señalado que cuando llegaron había un tumulto de personas peleando, de entre 50 o 60, y que aunque es un barrio "conflictivo" en el que no se suele colaborar para la resolución de casos, las voces que se escuchaban apuntaban a que los autores habían sido la familia "de los bomberos", como se conoce a los acusados.
Al respecto, los agentes han señalado que se recogieron vestigios hallados en la zona "usados en la agresión" --navajas, un cuchillo de carne y un bate de béisbol-- y que tuvieron conocimiento de que otros dos hombres --de los presuntos atacantes-- se encontraban ingresados en el hospital con heridas generadas, con probabilidad, por el fallecido en su defensa del ataque, así como que había personas que manifestaban su intención de "tomarse la justicia por si mano", por lo que la familia de los acusados abandonó el barrio.
Asimismo, el presunto auto de la puñalada admitió ante los agentes haber participado en la reyerta, por lo que fue detenido y uno de los testigos interrogados dijo haber visto en la misma a cuatro de estos miembros, que se encuentran enjuiciados.
Los agentes han coincidido en que las hermanas de la víctima declararon haber sido testigos de los hechos y apuntaron a los autores y que a la llegada de algunos de los efectivos se escucharon detonaciones. El fallecido, han explicado, presentaba diversas lesiones, toda vez que han indicado que según el informe forense la muerte se produjo por la puñalada en la zona lumbar, aunque uno de los agentes ha especificado que ellos apreciaron tres puñaladas.
Igualmente, uno de los agentes ha declarado que cuando llegó el hermano de la víctima se encontraba a su lado tratando de reanimarlo, aunque ya estaba "sin pulso" y que recuerda haber visto una navaja debajo del brazo del fallecido, pero indica que aunque pidió al hermano que no la cogiera no tenía la certeza de que tuviera esa intención.