Huelva.- EMED Tartessus y ALS Laboratory Grup acuerdan establecer en Riotinto un laboratorio medioambiental

Actualizado 09/04/2008 15:49:12 CET

HUELVA, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

La empresa EMED Tartessus, filial del grupo chipriota EMED Mining Public Limited y propietaria del 51 por ciento de las minas de Riotinto en Huelva, y ALS Laboratory Grup, firma internacional de servicios de laboratorio, firmaron ayer un acuerdo para establecer en Riotinto un laboratorio medioambiental para dar servicio internacionalmente a todas aquellas empresas de minería que lo requieran.

Esta nueva apuesta, que se conocerá como Laboratorio ALS Rio Tinto, dará comienzo cuando ALS tome control de las operaciones de las existentes instalaciones de EMED Tartessus en Riotinto, por lo que la puesta en marcha está sujeta a la realización de las debidas diligencias y obtención de los permisos regulatorios, según informó EMED Tartessus en una nota de prensa.

Así, y en cuanto ALS haya conseguido la certificación internacional, las actividades del laboratorio se ampliarán. El proyecto en España de ALS prevé que en el futuro la actividad requiera la apertura de dos nuevos laboratorios, uno en Sevilla y otro más en Riotinto, fuera de las instalaciones de la mina.

En este sentido, el consejero delegado de EMED Tartessus, Anagnostaras-Adams, aseguró tras la firma "estar encantado de que los socios de ALS Laboratory Group hayan elegido Riotinto como base para su próxima expansión", añadiendo que "se van a convertir en una nueva e importante empresa para el pueblo, lo que demuestra que nuestras operaciones mineras planificadas y las relaciones internacionales de EMED Mining pueden contribuir al desarrollo local".

Por su parte, el director de Desarrollo de Negocio de ALS Environmental Services, Kent Utterstrom declaró que, "a expensas de la obtención del consentimiento del regulador, pretendemos establecer una creciente organización de servicios de laboratorio en Riotinto", tras lo que mostró su satisfacción por "la posibilidad de reactivar unas instalaciones que, hasta la llegada de EMED Tartessus, habían estado durante años en un punto muerto". "Existe una importante demanda de este tipo de servicios de control medioambiental en España y otros países de Europa y de todo el mundo", concluyó.