NIEBLA (HUELVA), 3 (EUROPA PRESS)
'Nerón', el cuarto espectáculo del onubense 'Festival de Teatro y Danza Niebla' conjugará la "ambición, poder y locura" durante su representación este sábado en el Castillo de los Guzmán de la localidad de Niebla y contará como protagonista con el actor Raúl Arévalo que dará vida al tirano emperador que pasó a la historia, entre otros hechos, por el incendio de Roma en el año 64.
Esta producción de Secuencia 3 y del Festival de Teatro Clásico de Mérida, donde se estrenó en julio, es una obra dirigida por Alberto Castrillo-Ferrer, según ha informado en un comunicado la Diputación de Huelva.
Junto al ya citado actor comparten cartel Itziar Miranda, en el papel de 'Agripina'; José Manuel Seda, como 'Marco Vinicio'; Francisco Vidal, encarnando a 'Petronio'; Diana Palazón, como 'Popea'; Javier Lago en el papel de 'Tigelino'; Daniel Migueláñez convertido en 'San Pablo y Esporo'; y la joven Carlota García en el de 'Ligia'.
El autor teatral Eduardo Galán firma el texto inspirado en la célebre novela 'Quo vadis?', de Henryk Sienkiewicz, y en textos del novelista Petronio --consejero suyo-- y del historiador Suetonio.
El espectador, por medio del visionado de la obra, podrá recordar la famosa película protagonizada por Robert Taylor, Peter Ustinov y Deborah Kerr. Por la obra desfilan personajes históricos y ficticios.
Galán ha afirmado que "Nerón es un drama histórico, lleno de fuerza y pasión, desarrollado mediante una estructura moderna con varios 'flash-back' y escenas simultáneas con espacios variados tales como el palacio o el teatro romano de Nápoles a las catacumbas". Ha añadido que la personalidad del tirano transmitirá "poder y arte, política y ambición, locura y poder, se funden en este Nerón".
Su director, Alberto Castrillo-Ferrer, ha descrito al 'Nerón' de esta propuesta como un personaje "atractivo, sensual, con mucha fuerza, con mucha garra. Todo el mundo conoce a Nerón y lo que hizo, pero "en Niebla se va a ver en directo y con algo más".
Nerón pasó a la historia como el emperador que provocó el incendio de Roma para llevar a cabo la reconstrucción de la ciudad según un nuevo proyecto urbanístico moderno y artístico. Los estudios históricos actuales consideran que, en realidad, Nerón no incendió Roma, pero que, una vez incendiada la ciudad, sí aprovechó para reconstruirla a su gusto.
"De hecho --ha asegurado Eduardo Galán--, podemos considerar a Nerón como el emperador artista, amante de la cultura y de todas las artes. Esto no significa que no fuera a la vez un tirano cruel y déspota".
Así, el Nerón que llega a Niebla muestra "cómo, a lo largo de la historia, los pueblos cometen siempre el error de permitir la tiranía de locos sanguinarios, por acción u omisión de los que están cerca del tirano", ha añadido Galán.
SINOPSIS
Poder, locura y arte como motores de una historia en la que aparecen as nuevas ideas revolucionarias del primitivo cristianismo en aquel siglo I, cuando los cristianos eran tildados de peligrosos por las estructuras de poder de Roma. Juntamente con esta trama, el director ha seguido las tramas de la historia, que tan bien refleja el historiador latino Suetonio en 'Vida de los doce césares'.
También se ha servido de los estudios más recientes sobre la figura del emperador Nerón. Al mismo tiempo el "Satiricón" de Petronio ha servido para ilustrar sobre el ambiente decadente de la Roma imperial de aquellos años, las fiestas, el vino, el sexo, las termas públicas, los juegos, las costumbres de la época, etcétera.
Todo ello, en una trama trepidante, queda de manifiesto en este drama histórico. Poder y arte, política y ambición, locura y poder, todo ello se funde en 'Nerón'.
ARDE ROMA
Mientras Nerón alimenta la fantasía de convertirse en un dios inmortal, dueño de la vida de su pueblo, a quien controla con su política de "pan y circo", llegando incluso a protagonizar él mismo obras de teatro, recitales de poesía y concursos musicales.
Obligado a ser emperador por su madre Agripina, acaba asesinándola, pero ni aún así se libra de su presencia. La llegada victoriosa del general Marco Vinicio después de su campaña en Bretaña, desencadena los más variados conflictos políticos y amorosos en la corte romana, en donde "la libertad sexual de los paganos contrasta con las nuevas ideas de los cristianos, a quienes Nerón culpa del incendio de Roma".
Todo ello, unido a su crueldad desmedida, a sus asesinatos en cadena y a la tiranía de su gobierno, provoca la conjura de los senadores para derrocarle. Por la obra desfilan personajes históricos y ficticios como Petronio, Marco Vinicio, Agripinaz, San Pablo, Ligia, Popea, Tigelino o Esporo.