Los científicos responsables del estudio. - UNIVERSIDAD DE MÁLAGA
MÁLAGA 21 Jul. (EUROPA PRESS) -
Científicos del Área de Educación Física y Deportiva de la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga (UMA) han liderado un estudio internacional que compara dos estrategias avanzadas de entrenamiento de fuerza para medir su progresión en deportistas en relación con la ganancia de masa muscular, fuerza máxima y cambios en la composición corporal.
Los científicos han analizado los métodos Rest-Pause (RP), basado en pausas breves dentro de la serie, y Drop Sets (DS), que reduce la carga tras alcanzar el fallo muscular, demostrando que producen adaptaciones muy similares en fuerza máxima y masa libre de grasa cuando se utilizan como herramientas de progresión dentro de un programa estructurado de entrenamiento. Los resultados de este trabajo han sido publicados en la revista científica 'Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports'.
Uno de los autores del artículo es el director del laboratorio de Fisiología del Esfuerzo y Medicina del Deporte de la UMA, Javier Benítez Porres, quien ha explicado que "lo novedoso de esta investigación es que estas técnicas no se aplicaron durante todo el programa, como se venía haciendo en estudios previos, sino únicamente cuando los participantes dejaban de progresar aumentando repeticiones de forma convencional".
El investigador del grupo de Fisiología del Ejercicio y también firmante de este trabajo, Salvador Vargas, ha añadido que esa novedad es lo que ha permitido evaluar su "utilidad real" como herramientas para mantener la sobrecarga progresiva cuando el progreso "empieza a estancarse".
Para su desarrollo se han estudiado a 23 adultos con experiencia previa en entrenamiento de fuerza, 20 hombres y tres mujeres, durante un periodo de ocho semanas con dos sesiones semanales. Distribuidos aleatoriamente en dos grupos --RP y DS--, ambos siguieron la misma dieta y el mismo programa de entrenamiento, solo cambiando la estrategia de progresión.
Asimismo, antes y después de la intervención se evaluó la composición corporal mediante absorciometría dual de rayos X (DXA) y la fuerza máxima mediante el test de una repetición máxima (1RM) en press de banca. Los resultados mostraron aumentos similares de fuerza y masa libre de grasa en los dos grupos, sin diferencias estadísticamente significativas entre estrategias.
"El trabajo demuestra que no parece existir una estrategia claramente superior a la otra y que ambas pueden utilizarse con éxito para seguir generando mejoras en sujetos con experiencia en entrenamiento de fuerza", ha concluido el profesor de la UMA, que también pertenece a Ibima Plataforma Bionand y a la Red Nacional de Optimización del Entrenamiento de Fuerza, financiada por el Consejo Superior de Deportes (CSD).
Según el experto, la elección entre una u otra estrategia puede basarse en criterios prácticos, preferencias del deportista, disponibilidad de tiempo o características de la planificación, siendo las dos especialmente útiles en deportistas entrenados donde las progresiones lineales tradicionales suelen ser más difíciles de mantener.