Publicado 16/03/2022 11:44

La muestra 'Vilató. 100 obras para un centenario' se despide con entrada gratuita y visitas especiales

La exposición temporal 'Vilató. 100 obras para un centenario' en el Museo Casa Natal Picasso
La exposición temporal 'Vilató. 100 obras para un centenario' en el Museo Casa Natal Picasso - MUSEOS

MÁLAGA, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Museo Casa Natal Picasso despide el domingo, 20 de marzo, la exposición temporal 'Vilató. 100 obras para un centenario' con un programa especial, que incluye entrada gratuita a esta muestra desde las 09.30 a 20.00 horas, visitas guiadas y mediación en sala, que es un servicio del departamento pedagógico para conocer mejor las piezas artísticas que componen la exposición.

Las visitas guiadas especiales tendrán lugar a las 11.00 y a las 12.45 horas --esta última incluye en su recorrido la Casa Natal--. La mediación permanente se desarrollará entre las 10.30 y las 13.30 horas y entre las 15.30 y las 18.00 horas.

La exposición 'Vilató. 100 obras para un centenario' muestra la creación artística y el estilo personal de Javier Vilató (Barcelona 1921 - París 1999), sobrino de Picasso, hijo de su hermana Lola, y que logró hacerse un nombre propio en el panorama artístico nacional e internacional.

Vilató es un artista por derecho propio, tal y como atestigua su trayectoria y las numerosas exposiciones individuales y colectivas en las que ha participado. Su inquietud por el arte y su capacidad de crear se manifiestan en Vilató desde muy joven.

Paralelamente, la relación con su tío se va afianzando con el paso de los años. Vilató le enviaba dibujos y entre ellos se crea un vínculo estrecho, como confidentes y cómplices. Ese lazo emocional se fortalecerá al estallar la Guerra Civil.

La unión entre Picasso y su sobrino se materializa en la obra Naturaleza Muerta (1946), que puede verse en esta exposición. Los dos pintaron este lienzo, en el que el resultado presenta reminiscencias tanto con la obra del artista malagueño como con la de su sobrino.

Ambos huyen de los grandes temas, grandilocuentes, y prefieren dibujar lo que es tangible y tienen a su alrededor. Esta naturaleza muerta representa un frutero con siete piezas de fruta de diversas tonalidades, que hacen pensar más en el pincel de Vilató que en el de Picasso, salvo por la imagen que se recrea a la derecha del cuadro y en la que se puede ver una jarra cuyas formas son plenamente picassianas.