Publicado 23/06/2020 15:00:43 +02:00CET

El Museo Ruso de Málaga muestra más de 160 trabajos representativos del arte ruso tradicional y el contemporáneo

Muestra 'Realismo: pasado y presente. Arte y verdad' en el Museo Ruso de Málaga
Muestra 'Realismo: pasado y presente. Arte y verdad' en el Museo Ruso de Málaga - EUROPA PRESS/ ALEX ZEA

MÁLAGA, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Colección del Museo Ruso estrena este martes la exposición anual 'Realismo: pasado y presente. Arte y verdad', que se podrá visitar hasta abril de 2021. En concreto, se trata de una selección de 163 obras, que abarca desde el siglo XVIII hasta la actualidad, y en la que se podrán ver las diferencias y similitudes entre la creación artística rusa tradicional y la contemporánea.

En total, esta selección está compuesta por 145 óleos; 16 esculturas y dos vídeos. La exposición está dividida en cinco áreas temáticas: Naturaleza muerta; Retratos; Interior; Escenas de la vida y Paisaje. En la sala se podrán ver los trabajos de Erikssen, Venetsianov, Repin, Shiskin, Savrasov Bogdánov Belski, Kustodiev, Serebriakova, Mashkov, Konchalovski Lebedev, Petrov Vodkin Malaguis, Petov, Pestova y Sologub, entre otros destacados artistas.

Las exposiciones anuales de la Colección del Museo Ruso permiten abrir ventanas a la cultura, la tradición o la historia de Rusia a través de las obras de arte. Así, esta exposición se centra Realismo como disciplina artística capaz de superar épocas históricas y representar objetivamente la realidad.

Así, el realismo es uno de los conceptos más complejos y relevantes de la historia del arte. En Rusia se asocia a menudo con el método creativo característico de la segunda mitad del siglo XIX, cuando el objetivo del artista era hacer visible la vida cotidiana, real, y en particular, mostrar el lado más controvertido por la sociedad. En la actualidad, este estilo artístico ha ampliado su significado, incluyendo tanto las pinturas rupestres como el hiperrealismo del siglo XXI.

Los orígenes del realismo están en la formación que recibían los alumnos de la Academia Imperial de Artes, que fue fundada en el siglo XVIII, y que abogaba por representar las escenas tal y como aparecía en realidad. Las naturalezas muertas, los retratos y los paisajes eran los temas más recurrentes, ya que eran los más demandados para decorar las residencias de aquella época.

A mediados del siglo XIX el discurso artístico cambió y se centró en un realismo más crítico. Los temas representados en esta época eran pocos habituales, como son los "humillados y ofendidos", que aparecían en la literatura de la época de la mano de Fiódor Dostoievski y otros escritores. A finales de este siglo, las obras se alejaban cada vez más de la realidad que intentaban representar, adquiriendo el realismo una interpretación más amplia y centrada en las preferencias temáticas y estilísticas de los artistas.

Posteriormente, a principios del siglo XX seguían prevaleciendo los recursos figurativos en cuanto a la representación del mundo. Aunque habían experimentado la influencia del impresionismo, fueron muchos los artistas rusos los que volvieron a sus raíces. El icono y el arte popular impregnaron el movimiento neoprimitivista que marcó esta época.

En las décadas de 1910 y 1920, los maestros del arte figurativo lograron enriquecer este estilo artístico. Durante este periodo, las piezas artísticas se diferenciaban tanto por la temática como por la gran variedad de técnicas empleadas.

A partir de 1930 los artistas rusos tuvieron que convivir con el Realismo Socialista como única tendencia posible del arte soviético. Las únicas representaciones permitidas eran las obras realizadas en estricta conformidad con la naturaleza visible o posible.

Más tarde, cuando se levantaron las prohibiciones de la censura, los artistas se liberaron gradualmente de la mera copia y expresaron su individualidad más a menudo en cuanto a la elección del tema, el color y la composición.

Las obras de finales del siglo XX y principios del XXI conservan una similitud externa con los objetos reales y el entorno natural, pero su contenido conceptual es radicalmente diferente. Además, las técnicas y los recursos y, en definitiva, los nuevos lenguajes y códigos estilísticos imponen una forma de representar la vida que difiere de las primeras representaciones realistas.

EXPOSICIONES TEMPORALES

Además de la exposición anual, el visitante puede ver en las salas temporales de este espacio de las exposiciones temporales 'Rompiendo el silencio. El cine mudo en Rusia' y 'Andrèi Tarkovsky. Maestro del Espacio'.

La exposición dedicada al cine mudo en Rusia es una selección de obras artísticas que transcienden a la propia imagen y a la estética. La exposición está compuesta por 111 carteles y una decena de proyecciones de cine mudo.

Por otro lado, en el Espacio 3 se puede ver una muestra sobre el director de cine Andrèi Tarkosvky, una de las figuras más importante de la filmografía universal y uno de los artistas rusos más influyentes del siglo XX.

Fue el precursor de técnicas innovadoras en el cine de la época, añadiendo procesos en el montaje para hacer más dinámica la película. La exposición está compuesta por más de un centenar de piezas entre los fotogramas de sus películas e imágenes reveladoras de sus trabajos, fotografías del proceso de rodaje y lienzos realizados por él mismo.

Tarkovsky el precursor de técnicas innovadoras en el cine de la época, añadiendo procesos en el montaje para hacer más dinámica la película. Consideraba el cine como una obra de arte total y este principio le acompañaba en cada proceso del trabajo. Fue un director exigente y riguroso, que dejó un sello muy personal en la filmografía del siglo XX a través de las siete películas que dirigió a lo largo de su vida.

En la exposición 'Andréi Tarkovsky. Maestro del espacio' el director de cine se presenta más bien como un artista plástico. Esta visión se muestra a través de las imágenes de sus películas y en las fotografías tomadas durante los rodajes. En esas escenas, Tarkovsky ejerce un control absoluto del trabajo, creando una atmósfera única que envolvía a todos los que participaban en ese proceso creativo.

Por último, han recordado que durante el fin de semana del 27 y 28 de junio, la Colección del Museo Ruso celebra una jornada de puertas abiertas para que los visitantes que lo deseen puedan conocer la nueva exposición anual 'Realismo: pasado y presente. Arte y verdad'.

La entrada a esta exposición será gratuita en el horario habitual del museo, que es de 09.30 a 20.00 horas. Durante los dos días, se contará con mediadores en la sala expositiva para que el usuario que lo desee podrá consultar las dudas y curiosidades de esta muestra.

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