Publicado 12/03/2021 11:36CET

El Sindicato Médico de Málaga advierte de que las agresiones a sanitarios siguen produciéndose pese a la pandemia

Archivo - Foto de archivo de una concentración del Sindicato Médico de Málaga por agresiones a sanitarios
Archivo - Foto de archivo de una concentración del Sindicato Médico de Málaga por agresiones a sanitarios - SINDICATO MÉDICO DE MÁLAGA - Archivo

MÁLAGA, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Sindicato Médico de Málaga (SMM) ha advertido de que las agresiones a sanitarios continúan produciéndose pese a la pandemia de la COVID-19, convirtiéndose "en una lacra difícil de erradicar". Así, ha aludido al "alto índice" de casos en Andalucía y, especialmente, en la provincia malagueña.

"Ni las medidas establecidas con motivo de la pandemia de la COVID-19 han servido para que los sanitarios, extenuados durante meses por la ingente labor realizada por el coronavirus, dejen de ser el objetivo de agresiones físicas y verbales por parte de los pacientes o sus familiares", han lamentado desde el Sindicato Médico.

En un comunicado, han señalado que la COVID-19 ha provocado un tipo de violencia más específica. Así, a los motivos que tradicionalmente desencadenaban un episodio de violencia, física o verbal, en una consulta, como la disconformidad con el diagnóstico del médico, el tiempo de espera hasta ser atendido o la exigencia de mayores explicaciones por parte del paciente o del familiar que le acompañaba, este año se suman factores relacionados con el protocolo COVID: la negativa a mantener puesta la mascarilla o a respetar la distancia de seguridad o las restricciones y limitaciones impuestas en espacios o acompañantes.

Lo que la pandemia tampoco ha cambiado es que "el brazo ejecutor de la agresión" suele ser mayoritariamente el familiar o acompañante, no el propio paciente, han puntualizado desde el Sindicato Médico de Málaga.

Málaga, han precisado, ostenta el "triste récord" de ser, reiteradamente, la primera en agresiones físicas, y la segunda en agresiones verbales. Junto con Sevilla, Cádiz y Córdoba configuran el triángulo más agresivo contra los sanitarios.

Con ligeras variaciones interanuales, en Atención Primaria el 47 por ciento del total son agresiones a médicos en el ejercicio de sus funciones. El 73 por ciento de las agresiones lo son a mujeres, frente al 27 por ciento de los hombres.

El 51,5 por ciento de las agresiones tienen su origen en causas organizativas, han añadido en un comunicado, añadiendo que este tipo de situaciones "se han visto agravadas en la actualidad como consecuencia de la crisis del COVID-19, el déficit crónico y sistemático de las plantillas y el deterioro en la asistencia sanitaria".

MEDIDAS

Desde el Sindicato Médico de Málaga han reiterado la necesidad de fomentar medidas de prevención: primaria, secundaria y terciaria. En el primer caso piden adecuar las plantillas, con un tope máximo de 1.500 pacientes por cupo médico, evitando, de ese modo, "tiempos prolongados de espera, que son el principal caldo de cultivo para el inicio de una situación conflictiva".

También han apostado por una formación de los profesionales en el manejo de situaciones conflictivas y a los usuarios y pacientes de las propias limitaciones del sistema sanitario y de sus obligaciones con el sistema.

Como prevención secundaria, desde el SMM piden cámaras de vigilancia en pasillos y salas de espera, vigilantes en los puntos más conflictivos, consultas intercomunicadas, timbres antipánico y sistemas de alarma en los ordenadores, conectados con el resto de consultas y con las fuerzas de seguridad.

Como prevención terciaria, el sindicato aboga por la ayuda y acompañamiento al profesional agredido para formalizar el documento de Comunicación de Accidentes de Trabajo e Incidentes (CATI) y la denuncia policial, apoyo psicológico así como sanciones ejemplarizantes al agresor. "Se precisa que el sistema judicial entienda que las agresiones a los sanitarios en el uso de sus funciones no son faltas, sino delitos de atentado a la autoridad", han finalizado.

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