La baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza y el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, en la inauguración de la muestra 'Telúricos y primitivos. De la Escuela de Vallecas a Miquel Barceló' - AYUNTAMIENTO
MÁLAGA 6 Oct. (EUROPA PRESS) -
La construcción en España de una vanguardia con carácter propio, inspirada en la tierra --y su materia--- y el primitivismo, centran la propuesta del Museo Carmen Thyssen Málaga que podrá visitarse desde este martes, 7 de octubre.
'Telúricos y primitivos. De la Escuela de Vallecas a Miquel Barceló' es la nueva exposición que reúne a 45 artistas españoles y 64 obras en la Sala de Exposiciones Temporales, en la tercera planta del Palacio de Villalón.
La muestra aporta un enfoque diferente y original para el estudio de la vanguardia en España. De producción propia y comisariada por Bárbara García y Alberto Gil, del Área de Conservación del Museo, la exposición analiza, a través de una extensa nómina de artistas, cómo bajo la influencia de lo telúrico y lo primitivo se configura la mayor renovación plástica del arte español del siglo XX, de cuyas propuestas, innovaciones, reflexiones, debates y relecturas derivan varias décadas de modernidad, hasta fechas recientes.
A la rueda de prensa de inauguración han acudido la baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza; el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre; el conservador general de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Guillermo Cervera; la concejala de Cultura y Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Málaga, Mariana Pineda; el presidente de Soho Boutique Hotels, Gonzalo Armenteros; el responsable territorial de Fundación "la Caixa" en Andalucía, Juan Carlos Barroso; la directora comercial de CaixaBank en Málaga, Córdoba, Almería, Ceuta y Melilla, Carmen González Novo; y la directora artística del Museo Carmen Thyssen Málaga, Lourdes Moreno. Además, han estado presentes representantes de entidades e instituciones prestadoras de obras.
Así, como se puede ver en la exposición, la vanguardia española fue un fenómeno de características únicas y específicas, en la que dos fuentes de inspiración propias se superponen a los ecos internacionales de las grandes corrientes vanguardistas contemporáneas, desde los años veinte hasta los sesenta y con algunos ejemplos más actuales.
Y es que lo telúrico y lo primitivo se convertirán en conceptos persistentes en las propuestas de renovación plástica en España, hasta el punto de posicionarse como verdaderas señas de identidad del arte moderno del país.
Así, la exposición, que ha contado con la colaboración de una treintena de prestadores públicos y privados, presenta un rico y escogido elenco a partir de ambas ideas. De una parte, lo telúrico; lo relacionado con la tierra como materia y como forma, incluyendo sus transformaciones y comportamientos.
Se tratará de una nueva visión de la naturaleza, enfocada en su capacidad de sorprender y cautivar, que hará desaparecer la frontera entre la figuración y la abstracción. Así, los artistas pasan a ser una suerte de demiurgos o creadores de realidades naturales propias, con sus genuinos procesos geológicos o biomórficos.
Por otro lado, la exposición también explora el concepto de lo primitivo, con el que los artistas de posguerra se proponen escribir una nueva génesis para el arte en España. Para ello, se apoyarán en el arte rupestre, el dibujo infantil o el subconsciente. Signos, geometrías y formas esenciales serán el caldo de cultivo de la abstracción, predominante a partir de los años cincuenta.
Ya sea centrando el foco en lo telúrico, como lo harán Benjamín Palencia, Alberto Sánchez, los surrealistas Miró, Moreno Villa y Maruja Mallo, o varios informalistas como el recientemente desaparecido Gustavo Torner; ya apostando por lo primitivo, como los casos de Ángel Ferrant, Picasso, Palazuelo, Saura o Luis Feito; o indistintamente navegando entre ambos conceptos, como hicieron Manolo Millares, Antoni Tàpies, Chillida o Miquel Barceló, 'Telúricos y primitivos' establece un entramado de relaciones y afinidades entre artistas muy diversos en una amplia línea temporal que abarca desde los años 30 hasta la actualidad. Y en todos ellos se advierte un deseo común de ruptura y renovación; de refundar el lenguaje artístico mirando al origen, a la tierra, a lo primitivo.
La muestra se nutre de artistas a través de los cuales también están representados los colectivos indispensables que dinamizaron estos conceptos diferenciadores de la vanguardia española, como es el caso de la Escuela de Vallecas en los años 30, los grupos Pórtico, Dau al Set y la Escuela de Altamira a finales de los 40, y, en la década siguiente, el grupo El Paso.
La directora artística del Museo, Lourdes Moreno, ha incidido en que "tras varias exposiciones dedicadas a la figuración como vía de renovación sostenida en el tiempo y otras monográficas en la Sala Noble sobre informalistas como Juana Francés, Luis Feito o Rafael Canogar, 'Telúricos y primitivos' ofrece una mirada novedosa y muy atractiva a una vanguardia poliédrica, en la que conviven expresiones figurativas y abstractas, y reivindica la inmensa riqueza de nuestro siglo XX".
"Y lo hacemos a través de una selección de piezas muy variadas en las que lo telúrico y lo primitivo son leitmotiv indiscutible: entre pinturas, esculturas, dibujos, grabados, fotografías y tejidos, con especial protagonismo de la escultura de artistas como Alberto Sánchez, Martín Chirino, Eudald Serra y Ángel Ferrant, o de los tejidos de Aurèlia Muñoz y Teresa Lanceta", ha agregado.
En definitiva, "la exposición 'Telúricos y primitivos' es una revisión desde una óptica diferente sobre setenta años del arte español", ha concluido Moreno.
La exposición cuenta con la colaboración de Fundación "la Caixa" y Soho Boutique Hotels, que, en su compromiso con el arte y la cultura, vuelven a demostrar su apuesta por la programación del Museo Carmen Thyssen Málaga, al que les une una ya larga y fructífera relación, apoyando esta muestra que permanecerá abierta hasta el 1 de marzo de 2026.