Publicado 13/07/2020 11:25:07 +02:00CET

El Castillo de la Encomienda del Víboras, en Martos (Jaén), pasa a la Lista Roja del Patrimonio por su estado de ruina

Castillo de la Encomienda del Víboras
Castillo de la Encomienda del Víboras - ASOCIACIÓN HISPANIA NOSTRA

MARTOS (JAÉN), 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

El castillo de la Encomienda del Víboras, en Martos (Jaén), ha pasado a formar parte de la Lista Roja del Patrimonio por el estado de ruina en el que se encuentras tras permanecer abandonado desde el siglo XVI. Desde entonces, según indica la Asociación Hispania Nostra, el castillo ha sufrido "un incesable expolio".

Además, según la asociación, ha estado expuesto a actos de vandalismo y también a la erosión, que han destruido varios paños de murallas que hoy prácticamente ya no existen, al igual que están destruyendo los aljibes y el silo de grano, cuyos muros cada día tienen más grietas, menor grosor en las paredes y presentan más derrumbes.

Por todos estos motivos, el castillo de la Encomienda del Víboras acaba de ser incluido en la Lista Roja del Patrimonio que elabora la asociación Hispania Nostra y que recoge cerca de 800 monumentos españoles que corren el riesgo de desaparecer si no se actúa de inmediato.

Situado en los territorios de la antigua ciudad romana de Bora, este castillo se levantó en el siglo IX para la defensa de la población rural musulmana que se encontraba en los alrededores. Fue conquistado en 1226 por Fernando III y entregado en 1228 a la Orden de Calatrava, que lo reforzó y le dio el aspecto actual.

En el castillo crearon la Encomienda del Víboras para la defensa del territorio, hasta la conquista de Alcaudete (Jaén). En el siglo XVII tiene lugar un grave colapso económico, lo que provocó un progresivo abandono de la encomienda y su despoblamiento, quedando finalmente sin uso.

Se trata de un castillo medieval de origen romano, cuya último uso fue el de bastión defensivo de la Orden de Calatrava. Adaptado al cerro de origen volcánico en el que se ubica, conserva parte de las
murallas perimetrales, dos aljibes, uno de época musulmana y otro posterior de época de la Orden de Calatrava, presidido por una torre del homenaje de tres plantas, a la que se accedía por la segunda planta. Conserva también un silo de grano excavado en la roca y reforzado con muros de roca.