CCOO acusa a UGT Córdoba de "romper la unidad de acción" en Hitachi para "colgarse una medalla"

Una acción de protesta de trabajadores de Hitachi, en una imagen de archivo.
Una acción de protesta de trabajadores de Hitachi, en una imagen de archivo. - CCOO
Europa Press Andalucía
Publicado: viernes, 19 diciembre 2025 17:42

CÓRDOBA 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

El sindicato CCOO Córdoba ha anunciado este viernes que el comité de empresa de Hitachi Energy y la dirección de la misma "llegaron ayer jueves en sede judicial a un acuerdo para suspender", hasta el próximo 12 de enero, las sanciones de empleo y sueldo que la dirección había impuesto a 76 trabajadores que se encerraron en la factoría, "mientras se retomaba la negociación" del convenio colectivo "con un calendario de cuatro reuniones", pero "hoy UGT se vende a la empresa con un acuerdo que conculca el derecho de huelga, con tal de colgarse una medalla, y que CCOO denunciará porque vulnera el derecho de huelga, algo ilegal".

CCOO ha reaccionado así, en una nota, después de que UGT Córdoba haya anunciado este mismo viernes que, "tras un proceso de diálogo y negociación responsable, se ha alcanzado un acuerdo de paz social con la dirección de Hitachi Energy" en la fábrica de Córdoba, que "permite dejar sin efecto las sanciones disciplinarias impuestas" a parte de la plantilla "y supone un avance significativo hacia la recuperación de la normalidad laboral y la estabilidad en el centro de trabajo", a lo que, desde la empresa, han añadido que han cerrado este acuerdo, "tras intentar la mediación la semana pasada ante el CARL con CCOO", sindicato al que "se planteó en esta mesa esa misma propuesta".

Ante ello, desde CCCO se ha señalado que el comité de empresa y la dirección "llegaron ayer a un acuerdo en sede judicial a instancias del juez que debía juzgar la vulneración del derecho de huelga cometido por la empresa el día anterior a la primera jornada de huelga, convocada por el bloqueo de la negociación del convenio colectivo, cuando realizó una votación para que la plantilla dijera si quería ir a la huelga o no, una medida que para el comité de empresa suponía una forma de amedrentar a la plantilla para que no secundara la convocatoria de huelga".

En concreto, la parte social, por parte de CCOO, y la empresa acordaron "suspender la aplicación de las sanciones impuestas a 76 trabajadores hasta el próximo día 12 de enero y han establecido un calendario de cuatro reuniones para tratar de acabar con un conflicto que dura ya demasiado. De esta forma, los trabajadores sancionados cobrarán su salario y su paga extra, un requisito fundamental para el comité de empresa para retomar la negociación".

El comité de empresa "creía que la suspensión de las sanciones, que espera que terminen por ser retiradas, era un paso importante para desescalar el conflicto y retomar la senda de la negociación para tratar de llegar a un acuerdo beneficioso para todas las partes y que permitiera a la empresa afrontar el futuro con garantías. Sin embargo, esta mañana se ha desayunado con la noticia de que UGT, que no tiene la mayoría en el comité de empresa y tampoco el respaldo mayoritario de la plantilla, rompía definitivamente la unidad de acción pasteleando con la empresa un acuerdo que conculca el derecho de huelga".

En este sentido, el secretario general de Industria de CCOO de Córdoba, Agustín Jiménez, ha criticado el acuerdo que la empresa ha firmado con UGT, ya que "propone una reducción de las sanciones a cambio del compromiso de las personas trabajadoras de no secundar nuevas convocatorias de huelga".

De hecho y según ha afirmado, el acuerdo firmado recoge literalmente que "los trabajadores que, individual y voluntariamente, se adhieran al presente acuerdo se comprometen a: no secundar la huelga iniciada el día 13 de noviembre de 2025 ni participar en ninguno de los paros que se puedan derivar de la misma, ni en ninguna de las protestas de carácter colectivo o manifestaciones que tengan lugar con ocasión de aquella".

A juicio de Jiménez, es "una barbaridad que un sindicato de clase, que se supone que debe defender los derechos de los trabajadore, conculque el derecho a la huelga de los trabajadores sancionados, ninguno de ellos delegado de UGT, con tal de colgarse una medalla y decir que ellos han sido los que han conseguido desescalar el conflicto, cuando nada más lejos de la realidad. Lo único que han hecho es romper la unidad de acción, traicionar a los trabajadores y venderse a la empresa sin importarle el coste que eso va a tener para la plantilla".

"En la fábrica todos los trabajadores han estado unidos desde el primer momento, pero los dirigentes de UGT, como buitres, han visto rédito en el conflicto y se han puesto al servicio de la empresa, con tal de que en las próximas elecciones sindicales tengan el apoyo de la dirección", según ha añadido Jiménez, quien espera que el acuerdo "quede en agua de borrajas y los trabajadores afectados por las sanciones confíen en su comité de empresa, que lo único que ha hecho hasta el momento es defender sus derechos".

Además, el dirigente sindical se ha preguntado "cómo pretende la empresa ejecutar los dos acuerdos a la vez, el alcanzado en sede judicial ayer con la representación legal de los trabajadores y el firmado con UGT, con el desacuerdo de sus propios afiliados, muchos de los cuales ya se han dado de baja en el sindicato ugetista y se han pasado a CCOO precisamente por actuar de forma torticera en contra de los intereses de la plantilla".

"La firma del acuerdo con UGT, además, condiciona las negociaciones propuestas por el juzgado ayer, puesto que, según ha informado el director de la fábrica, Francisco Bolaños, en una reunión informativa en la empresa, no se va a salir del acuerdo firmado con el sindicato ugetista", según ha avisado el responsable de CCOO.

En cualquier caso, según ha insistido, "este acuerdo conculca el derecho a huelga de las personas trabajadoras, además de un intolerable chantaje que enseña la verdadera cara de UGT en la negociación colectiva. Su objetivo no es que los trabajadores tengan mejores condiciones laborales y mejorar en derechos, su objetivo es pisotear a quién haga falta con tal de vender que son mayoritarios. Han dejado de ser un sindicato de clase para convertirse en un sindicato rendido a la patronal".

Jiménez ha añadido que "la empresa se está riendo del juez, ante el que este jueves firmó el acuerdo de negociación y suspensión de las sanciones, y también del Consejo Andaluz de Relaciones Laborales (CARL) y de las administraciones que vienen tratando de dar una salida pactada al conflicto".

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